Consumo familiar

¿Cómo elegir una bombilla LED?

Hay 3 claves que no hay que pasar por alto

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Cada día más, el ahorro en el hogar se hace algo necesario, tanto a nivel económico como por lo que se refiere a la importancia de cuidar el medio ambiente. El 30% del consumo energético en Europa proviene del sector doméstico y, dentro de lo que se refiere al consumo de energía en el hogar, la iluminación representa el 16%. Por esto, es importante elegir la bombilla LED idónea que se adapte a las necesidades de consumo.

Sin embargo, en muchas ocasiones, elegir una bombilla LED que se adecúe a las necesidades del hogar, no es algo sencillo. La gran cantidad de modelos que se ofrecen en el mercado, así como la serie de características que existen, hacen que sea un proceso complejo si se quiere escoger la más eficiente.

Según la compañía especializada en iluminación eficiente iWop hay tres claves que se deben tener en cuenta:

—Elegir la potencia y el flujo luminoso (en lúmenes)

Toda la vida se ha cometido el error de escoger las bombillas por su potencia. Lo correcto es elegir la bombilla por la cantidad de luz que nos da y no por su consumo. Para entender bien este concepto, tenemos que saber que los vatios nos dicen lo que consume la bombilla de electricidad, y los lúmenes la cantidad de luz que generan.

Es por eso por lo que se recomienda utilizar los lúmenes (lm) y no los vatios (W) para seleccionar la bombilla que mejor se adapte a la cantidad de luz que necesitamos. «Para hacernos una idea, una bombilla LED iWop de 3,5W, ofrece unos 590 lúmenes y equivale a la bombilla incandescente de toda la vida. ¿Ventaja de las bombillas LED? Pocos vatios para muchos lúmenes, lo que puede suponer más de un 90% de ahorro en electricidad, ya que se paga según la cantidad de vatios consumidos», comentan desde esta compañía de iluninación.

—Elegir el ángulo de apertura de la luz

Este parámetro es importante para conseguir la iluminación adecuada:

1) Un ángulo menor (40º) conseguirá un efecto «foco» para iluminar un espacio menor y más localizado.

2) A ángulo más abierto (120º, por ejemplo), más capacidad de iluminar, con una sola bombilla, más espacio (son las comúnmente usadas para iluminar una habitación).

Así, según lo que se quiera iluminar, es importante informarse del ángulo de apertura de la bombilla.

¿Qué tipo de luz quiero?

El tono de luz o temperatura de color de la bombilla viene indicada por los grados kelvin (K). Las bombillas se dividen según su temperatura en 3 tipos:

1) Blanco frío: equivale a 5800K. Luz blanca más intensa, perfecta para trasteros, garajes...

2) Blanco puro: 4500K. Una intensidad media mejora la concentración y el rendimiento, y es ideal para despachos, oficinas, cocinas y baños.

3) Blanco cálido: 3.000K. Una luz más tenue con temperaturas de color más bajas es ideal para salones o habitaciones dónde se busca un amiente más relajado.

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