A todo tren

Cuenca: historia y naturaleza llena de encanto

Esta ciudad sorprende al visitante tanto por sus calles y sus famosas casas colgadas como por los caprichos que la naturaleza deja a su paso

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Cuenca, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad, es un lugar perfecto para visitar en familia. Los más pequeños de casa se quedarán sorprendidos al descubrir por primera vez las famosas casas colgadas, suspendidas en el aire en un edificio del siglo XIV y que con sus decorativas balconadas de madera constituyen un emblema de esta ciudad.

Para aquellos que no padezcan vértigo, será toda una aventura cruzar el puente de hierro de San Pablo sobre el río Huécar, una experiencia que bien merece más de una fotografía. Este puente une la ciudad con el Parador Nacional instalado sobre el Convento de San Pablo. Un lugar perfecto para ver la panorámica de las Casas Colgadas.

La parte antigua de la ciudad cuenta con estrechas calles, algunas muy empinadas, llenas de encanto. Al llegar a la plaza de La Merced 1, el visitante se encontrará con el Museo de Ciencias. En su interior está «Pepito», el dinosaurio jorobado Concavenator Corcovatus, que vivió a principios del periodo Cretácico, e Iberomesornis, un fósil de ave de hace 120 millones de años, hallados en el yacimiento de Las Hoyas en Cuenca. En una de las salas del museo se puede conocer la formación de nuestro planeta, la exploración espacial, la importancia de las energías renovables en el mundo, la historia de la astronomía e, incluso, realizar un fascinante viaje en 3D en la cronolanzadera.

Tras tanta emoción, la plaza mayor de Cuenca es un perfecto lugar de encuentro para descansar y reponer fuerzas en alguna de las numerosas opciones de restaurantes y bares de tapeo allí situadas. En ella se encuentran el Ayuntamiento, un edificio de estilo barroco del tiempo de Carlos III con tres arcos de medio punto de 1762; el Convento de las Petras y la catedral de Nuestra Señora de Gracia, del siglo XII. Además, adosado a la catedral, está el palacio Episcopal que alberga el Museo Diocesano.

Para los amantes de la naturaleza, Cuenca también dispone de parajes de gran belleza. Es el caso del nacimiento del Río Cuervo, a 21 kilómetros de la ciudad. Cuenta con unas diez cascadas naturales con múltiples hilos de agua que tejen una cortina espectacular alrededor del musgo.

Situada en la localidad de Valdecabras, en pleno corazón del Parque Natural de la Serranía de Cuenca y rodeada de inmensos pinares, se encuentra la Ciudad Encantada, sin duda, uno de los parajes más espectaculares de nuestro país. Durante la hora y media que dura la visita se puede aprender el proceso geológico del karst y admirar sus caprichosas formaciones.

Apúntate a la newsletter de Familia y recibe gratis cada semana en tu correo nuestras mejores noticias

O súmate a nuestro whatsapp, y recibe cada día en tu móvil lo más interesante de ABC Familia