No todos los niños reciben juguetes adecuados a su edad

No todos los niños reciben juguetes adecuados a su edad

Al desconocer su uso, los pequeños se frustran, y además puede peligrar su seguridad

madrid Actualizado:

Todavía hay padres que a la hora de hacer un regalo a sus hijos se dejan llevar por el tamaño del juguete, su vistosidad, apariencia y el precio, dejando al margen algo tan importante como la edad recomendada del producto. «Supone un gran error —asegura Imma Marín, directora de Marinva y presidenta de IPA España ( Asociación internacinal por el derecho de niños y niñas a jugar)—. Actuar así supone una forma de "alargar la vida de los juguetes"; sin embargo, se perjudica al niño porque lo que recibe no cumplirá sus expectativas, se aburrirá y se sentirá frustrado por no saber utilizarlo».

Desde la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ) advierten que las consecuencias pueden ir más allá. «Al no sacarle el rendimiento adecuado , el pequeño utilizará el juguete para otros fines, lo que pone en riesgo su seguridad —apunta Cristina Miró, secretaria técnica de la AEFJ—. Los fabricantes tenemos muy estudiadas las edades de cada juguete y por eso nos preocupamos de informar de ello en cada producto. Es más, hacemos especial hincapié en los productos para menores de tres años, a través de un pictograma y un símbolo de prohibido. Que tenga piezas pequeñas o cuerdas puede poner en riesgo la vida del pequeño».

No obstante, desde la AEFJ apuntan que cuando baja el presupuesto familiar se tiende a mirar con mucha más atención el juguete que se elige. «Se trabaja mucho más la carta de los Reyes Magos», asegura Cristina Miró.

Hasta 6 meses

Comienza el aprendizaje y el desarrollo de sus sentidos. Su movilidad es reducida por lo que el papel de los padres es esencial. El bebé se sentirá atraído por objetos brillantes, con colores contrastados y sonidos. Una buena opción son los móviles de cuna, las lamparitas luminosas con imágenes o los muñecos suaves, blandos, sin pelo y tacto agradable.

De 6 a 12 meses

Sus movimientos son más coordinados y es capaz de mantenerse sentado con más o menos soltura, esencial para su independencia motriz. El juguete que más le llama la atención en esta etapa es, sin duda, la pelota. También son muy adecuados los cilindros grandes sobre los que balancearse, los juguetes apilables, y los muñecos móviles que le animen a perseguirlos.

De 1 a 2 años

Tras el primer año se mantendrá en equilibrio y dará sus primeros pasos. Pasará del juego exploratorio, de reconocer los juguetes, a descubrir qué hacer con ellos. Hacia los 18 meses continúa su interés por todo lo que suponga movimiento y le implique relación con los objetos. Le encantarán los balancines, correpasillos, andadores, carritos de supermercado, triciclos sin pedales, encajes sencillos, pinturas de dedos, libros-cuento...

De 2 a 3 años

Da un salto cualitativo: mejor movilidad, aumenta su paciencia y atención y sobre todo empezará a hablar. Cada juguete estimulará distintas capacidades. Sienten gran atractivo por los columpios, tubos de gateo para pasar por dentro, juguetes para la bañera, casitas, granjas, garajes de una sola planta... Crece su capacidad de simulación, por lo que le encantarán las cocinitas o los disfraces.

De 3 a 5 años

Ya es capaz de correr, saltar, entender las secuencias temporales e integrar normas. Su lenguaje y su motricidad fina se agudizan. Ahora son ellos los que empiezan a pedir juguetes. Entre sus preferidos: patines, patinetes, pelotas, juegos de agua, caleidoscopios sencillos, bicicletas sin pedales, cabezas de muñecas para peinar y maquillar, castillos, vehículos de todo tipo, escenarios fantásticos, bebés muñeca, pistas de looping y figuras de animales.

De 5 a 8 años

Sus juegos son activos e imaginativos, y son capaces de jugar solos y concentrarse. Su autoestima aumenta cuando consiguen logros. Muy adecuados son los aros hula-hop, bolos, malabares, bicicletas, dianas, coches teledirigidos, marionetas, plastilina, puzles, mosaicos, y juegos de magia o de azar, como la oca o el dominó.

De 8 a 11 años

A lo largo de esta etapa imperan los juegos de moda porque son los que les hacen ser alguien, tener identidad ante los demás. Ahora demandan juguetes, e inluso la marca concreta. Les encanta disfrazarse e imitar a sus cantantes o artistas favoritos. Además de los disfraces y karaokes, disfrutarán con mecanos, scalextric, experimentos sencillos, construcciones, juegos de razonamiento y sobre todo los videojuegos de habilidades.

De 11 a 14 años

Ya no son niños, tampoco adultos. En esta etapa les atrae lo que tenga que ver con el deporte y los juegos de elaboración abstracta, como los de rol y simulación, los de preguntas y respuestas, lógica... Sus demandas son cada vez más complejas y les encantan los videojuegos, los juegos para móvil, etc., que siempre deben ser adecuados a su edad.

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