En cada ciclo menstrual se pierden unos 1.000 ovocitos
En cada ciclo menstrual se pierden unos 1.000 ovocitos
embarazo

Todo lo que debes saber si estás pensando en congelar tus óvulos

Hay condiciones más adecuadas que otras para las mujeres que desean quedarse embarazadas al utilizar este método

Actualizado:

No son pocas las críticas que ha originado la decisión de Facebook y Apple de financiar la congelación de óvulos a sus empleadas con el objetivo de atraer y mantener el talento del escaso número de mujeres que trabajan en Silicon Valley. Una forma de restrasar la maternidad para que no falten a su puesto de trabajo en un momento en que, precisamente, en organismos como Naciones Unidas se debate la necesidad de poner en marcha medidas que alienten la natalidad ante un evidente envejecimiento de la población.

¿Por qué congelar los óvulos?

Polémicas aparte, cabe preguntarse cuál es el verdadero motivo que lleva a una mujer a congelar sus óvulos. Desde la Clínica de Reproducción Asistida, Ginecología y Obstetricia Instituto Marqués, aseguran que, con el paso del tiempo, la fertilidad de la mujer se reduce considerablemente y debido al envejecimiento de los ovarios, no solo es más difícil conseguir un embarazo sino que, una vez que éste se produce, hay menos posibilidades de que nazca un niño sano.

Explican que, por un lado, la dotación de ovocitos con la que nace una mujer va despareciendo progresivamente (en cada ciclo menstrual se pierden unos 1.000, de forma que a los 35 años quedan sólo el 10% de la reserva total aproximadamente). El problema no es sólo que quedan menos óvulos, sino que su calidad empeora con los años. Es frecuente que una mujer de 38-40 años haya agotado la reserva de óvulos capaces de dar lugar a un niño sano, ya que la edad conlleva alteraciones en el proceso de formación de los óvulos que hacen que puedan producirse fallos reproductivos o quedar cromosomas extra (si es el 21 dará lugar a un Síndrome de Down).

¿Cuáles son las razones para realizar a este método?

Las causas principales por las que las mujeres desean proceder a congelar sus óvulos son, según fuentes del Instituto Marqués, las siguientes:

• Para preservar la fertilidad. El doctor Hans Arce, experto en reproducción asistida y director del Instituto Marqués, insiste en que «las mujeres nacen con un promedio de un millón de óvulos, llegan a la pubertad con 400.000 y, a partir de ahí, se pierden 1.00o en cada regla». La congelación es habitual en mujeres jóvenes sin pareja que desean asegurar su futura maternidad, ya sea asumiéndola en solitario o bien con esa persona adecuada que quizás todavía no han encontrado pero esperan encontrar algún día. También en mujeres jóvenes con pareja que desean retrasar la llegada de un hijo por razones personales o profesionales.

• Antes de seguir un tratamiento oncológico. La quimioterapia y radioterapia producen daños irreversibles en los óvulos, por eso la congelación abre una puerta a las técnicas de reproducción para poder tener un hijo una vez superada la enfermedad.

• Por otras razones médicas (antes de una extirpación de ovario, por ejemplo).

• Cuando por razones ético-morales no se desea congelar embriones en ciclos de fecundación in vitro.

• Para aumentar las posibilidades de embarazo en mujeres con poca reserva ovárica, al realizarse la fecundación in vitro con ovocitos resultantes de varios ciclos de estimulación

¿Qué mujeres pueden hacerlo?

Para congelar los óvulos es necesario que la mujer sea fértil. «Para verificarlo, —explica Ana Gaitero, jefe de la unidad de reproducción asistida de Sanitas— realizamos unas pruebas para determinar si sus óvulos son fértiles y de buena calidad. Es muy común pensar que si una mujer tiene la regla es fértil, y no siempre es así. Hay mujeres que con 30 años tienen óvulos de poca calidad y otras que con 40 años tienen muy buena calidad. La edad cronológica no tiene porqué coincidir con la biológica».

Esta doctora matiza que la mejor edad es entre los 20 y los 40 años porque es cuando la persona tiene óvulos de calidad con mayor probabilidad de tener embarazos de niños sanos. «Lo mejor para optar a la congelación es ser menor de 35 años».

¿Qué puebas previas debe hacerse una mujer?

En la primera consulta en un centro especializado, los profesionales se interesan por conocer las causas por las que la paciente quiere congelar sus óvulos: no es lo mismo una mujer sana que una que tiene que someterse a un tratamiento oncológico, por ejemplo. «A la paciente se le somete a una serie de pruebas hormonales —a través de una analítica de sangre—, a ecografías y citologías para estudiar su reserva ovárica y descartar cualquier posible problema», explica Ramón Suárez, responsable del laboratorio de reproducción asistida Amnios in Vitro Project».

Si todo va bien, en una o dos semanas se puede empezar con el tratamiento.

¿En qué consiste el tratamiento?

Cuando se aproxima el siguiente ciclo menstrual es el momento en el que se comienza un tratamiento hormonal mediante inyecciones diarias. «De esta forma, —matiza Ramón Suárez de Amnios in Vitro Project— se logra que, si en un ciclo normal se obtiene un sólo óvulo válido, bajo el tratamiento el ovario se estimula y todos los óvulos que el cuerpo iba a deshechar se siguen desarrollando. Es decir, en cada ciclo se pueden lograr entre ocho y diez óvulos aproximadamente. Muchas mujeres creen que actuando de esta forma no tendrán reserva ovárica en el futuro, pero no es cierto, cada ciclo tiene sus óvulos».

Al terminar el tratamiento de 10 a 12 días de duranción, la paciente es controlada mediante ecografías para observar cómo crece el folículo del ovario y determinar cuándo es el momento más adecuado para extraer los óvulos.

¿Cómo se procede a la congelación?

«Para una paciente, vitrificar o congelar los ovocitos supone realizar la primera parte del tratamiento y después la punción-aspiración de los ovocitos vía vaginal en un quirófano. A partir de ahí, en lugar de inseminarlos, se vitrifican y quedan almacenados en un tanque de nitrógeno líquido a -196ºC el tiempo que la paciente desee», explica Javier Domingo, director del centro de reproducción Asistida IVI Las Palmas y Coordinador del Plan de Preservación de la Fertilidad de IVI.

¿Cuál es el índice de éxito?

La diferencia la marca la calidad del óvulo. Las mujeres que congelan sus óvulos con 20 años se embarazan muy fácilmente. «Existe un 40-50% de éxito entre las mujeres menores de 35 años», explica Ana Gaitero, de Sanitas. «No hay que olvidar que, tras la congelación, y la posterior colocación del óvulo en el cuerpo de la mujer, también inciden otros condicionantes como es la calidad del semen del hombre».

¿Qué factores empeoran la calidad del óvulo?

Además de la edad, los estudios demuestran que las mujeres fumadoras tiene óvulos de peor calidad. «Fumar es el único factor que está demostrado científicamente que reduce la calidad de los óvulos. Las mujeres que tienen este hábito necesitan el doble de tratamientos para quedarse embarazadas», explica el doctor Hans Arce del Instituto Marqués.

¿Cuántos hijos se pueden tener así?

«Vamos a tener limitado el número de intentos en función del número de ovocitos que se tenga y del número de embriones que se consigan —asegura Javier Domingo, director de IVI Las Palmas—. De ahí que haya que vitrificar un número razonable de óvulos e intentar que sean de calidad e, insisto, eso significa edad».

La dosctoa Ana Gaitero matiza que el número de hijos «depende del número de óvulos congelados. Cada óvulo no es un embarazo, algunos son fecundados, otros sí pero no llegan a término y otros sí lo consiguen».

¿Hasta cuándo puede ponerse la mujer un óvulo congelado?

Según la legislación española «sólo es posible hacerlo hasta que la mujer cumple los 50 años», asegura Ana Gaitero de Sanitas.

¿Cuánto cuesta?

El promedio es de unos 2.500 euros teniendo en cuenta que existe un mantenimiento de la congelación y que algunos centros lo incluyen dentro del precio y otros no.