Xavier Melgarejo: «En la formación del profesorado es donde se gasta el dinero Finlandia»
Xavier Melgarejo es el mayor experto español en el sistema educativo de Finlandia - x.m.
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Xavier Melgarejo: «En la formación del profesorado es donde se gasta el dinero Finlandia»

Aunque ha bajado en Matemáticas, el país escandinavo sigue obteniendo los mejores resultados europeos en PISA en Ciencias y Comprensión Lectora con el menor número de horas curriculares del mundo. Para el mayor experto en este sistema educativo, «los españoles podemos aprender de ellos»

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Finlandia «no es el paraíso», «ni ha inventado la sopa de ajo», pero sí ha ideado un sistema educativo de éxito, que otorga a todos sus escolares una enseñanza de calidad reconocida desde el año 2000 por la OCDE. El informe PISA 2012 ha vuelto a confirmar su liderazgo en Ciencias y Comprensión Lectora, solo detrás de Corea del Sur y Japón, aunque ha cedido terreno en Matemáticas.

Intrigado por descubrir cómo ha logrado Finlandia ser el número 1 en Educación en Europa en las últimas décadas, el psicólogo y pedagogo Xavier Melgarejo lleva más de 10 investigando este sistema educativo cuyas claves revela ahora en el libro «Gracias, Finlandia» (Plataforma Editorial). Para este miembro del Consejo Escolar de Cataluña y consejero del Instituto Superior de Evaluación del Sistema Educativo de Cataluña, «los españoles podemos aprender de ellos».

¿Por qué «Gracias, Finlandia»? ¿Qué le debemos a este país?

Finlandia no ha inventado la sopa de ajo, no presume de grandes descubrimientos científicos, pero ha diseñado, pagado y estructurado durante las últimas cuatro décadas un sistema educativo que está pensado para que todos los niños del país, independientemente de su nivel económico, social, o cultural, tengan las mismas oportunidades y cualquier persona, a través de ese ascensor social que representa la educación, se desarrolle como ser humano y contribuya al bienestar de la nación al máximo. Es un sistema que aúna equidad y calidad. Eso es lo que lo hace tan interesante y por eso escribí el libro, para que los españoles vieran que es posible la suma (en España a veces se cree que una excluye a la otra). Eso es lo que han hecho los finlandeses.

¿Cómo podemos convertirnos en finlandeses en este aspecto?

No creo que debamos convertirnos en finlandeses porque en algunos aspectos no son mejores allí que aquí. Somos una sociedad con cosas muy sanas.

¿Qué se está haciendo bien en España? ¿Qué aplaudirías?

Aplaudiría que hemos conseguido erradicar el analfabetismo en el país y todos los niños están escolarizados, que hay un Ministerio que aunque tiene dificultades funciona, que hay unas Comunidades Autónomas responsables de la educación que a pesar de sus problemas funcionan, que hay decenas de miles de colegios en España con equipos directivos que hacen todo lo que pueden para tirar adelante y muchísimos municipios que, sin recursos para ello, sin competencias y sin obligación ninguna han estado ayudando a las escuelas.

Creo que hay que darle las gracias al profesorado en España, aunque tengamos nuestras dificultades. No contamos con una formación tan buena como la de los finlandeses, pero es como la de los suecos, o los noruegos, o los daneses o los alemanes. Nuestros maestros son, en general, gente competente, con mucha vocación, que luchan al máximo por cada niño con mucha fe y una gran ilusión. Lo he visto viajando por el país.

Tenemos resultados muy parecidos en PISA a países como Noruega que casi nos doblan la inversión en Educación. ¿Cómo es posible y menos en esta crisis donde no hay ayudas casi ni para comedores? Porque hay muchas familias pedaleando con gran intensidad y muchos profesores que a pesar de sus limitaciones y de haber sufrido recortes en sus sueldos en los últimos tiempos, ponen toda su voluntad y su buen hacer. Los centros de enseñanza funcionan y además hay un ambiente muy bueno, como reconoce la OCDE. Además, la escuela es una institución abierta y querida en España, que además ha realizado un papel extraordinario de integración de los inmigrantes. Hay que descubrirse con admiración ante toda la gente que lo ha hecho posible.

Los españoles tienen que valorar todo lo que se ha construido, pero debemos mejorar. Porque también tenemos problemas muy graves. Un 30% de nuestros jóvenes no acaba los estudios y muchos de los que los abandonaron se encuentran ahora sin estudios y sin trabajo.

En tus recetas para mejorar la educación señalas que se debería aumentar la inversión

Evidentemente. Si buena parte de Europa dedica un 5% del PIB a Educación y España nunca ha llegado más del 4,5% en más de 20 años, ¿no es evidente que tenemos un déficit? Entiendo que los gobernantes deben estar apuradísimos con el tema del dinero, pero creo que los niños tienen que ser la prioridad en el país. Son el futuro de la nación y tenemos que hacer un esfuerzo.

Pero hay quien opina que la inversión no es pequeña...

En comparación para los resultados que tenemos no está mal. Si invirtiéramos un poco mejor y un poco más es evidente que tendríamos mejores resultados y no solo en la carrera de caballos de PISA. Tanto o más importante es lograr que todos nuestros alumnos terminen como mínimo unos estudios de segundo ciclo, bien Bachillerato o FP. Debemos mantener a los chicos el máximo posible en las escuelas.

Invertir más, pero también «mejor», dices

La formación del profesorado es fundamental. Uno de los lugares clave donde no se invierte es en las facultades de Educación y hay que revertir eso. Si algún día hay dinero y una vez cubiertas cuestiones de dignidad, es donde debemos invertir estratégicamente. En la formación inicial y luego en la continua. Los maestros son una pieza fundamental del Estado y tienen que tener un sello de calidad. Para que eso ocurra hay que ayudar a las facultades de Educación y eso no se hace.

Una de las claves del sistema finlandés es precisamente la selección y formación de los profesores

La selección de Finlandia no se puede hacer en España porque en este país la educación no es una prioridad, no se valora. Cuando un hijo dice a sus padres que quiere ser maestro, le responden «tú, con lo que vales, ¿por qué no haces mejor Medicina, Derecho o Ingeniería..?» No es una profesión con prestigio porque la gente no valora lo importante que es formar a los ciudadanos. El Estado debe pensar cómo hacer que eso cambie, porque si no, no van a llegar los mejores a la educación y nos interesan los mejores del país. Luego, en la universidad tiene que haber gente preparada y medios para atender a los mejores. Ahora no los hay.

Esto es la clave de todo. En la formación del profesorado es donde se gastan el dinero los finlandeses, donde dan el do de pecho. Esa pieza tiene que estar bien forjada y para eso necesitas los mejores artesanos y los mejores medios. Las facultades de Educación tendrían que contar con algún tipo de ayuda extra porque si no no saldremos de este agujero. La clave está ahí.

¿Crees que la Lomce va a mejorar la situación?

Mira, la ley no habla nada de esto. No quiero decir que no sea buena, puede tener cosas buenas, puede que lo quieran hacer luego con una ley posterior... No lo sé. Yo no sé de política.

¿Cuántas leyes de educación ha habido en Finlandia en los últimos 20 años?

Una. Allí hay un consenso muy grande en la sociedad. Aquí, sin embargo, no hay manera de que se pongan de acuerdo.

Ésa es tu esperanza para este siglo XXI, un gran pacto en la Educación

Es una cuestión de seguridad nacional. Yo lo enfoco así. El Estado se construye a través de sus ciudadanos. Ahora tienen muchísimas dificultades y por tanto nuestro país está en grave riesgo de todo tipo (económico, social…), incluso a la larga, peligra su integridad. La escuela es fundamental para que la gente tenga valores, para que luche por su país. Hay que enfocarlo como una cuestión de Estado. Es muy importante porque estás forjando lo que da sentido a un Estado, que son sus ciudadanos.

¿Has enviado un ejemplar del libro al ministro Wert y a los demás responsables políticos?

No, pero se lo di hace unos días a un miembro de su gabinete. No sé si se lo habrá leído, si lo habrá tirado, no tengo ni idea de qué habrá hecho con él. Estuve en el Congreso en junio, invitado por CiU aunque no soy de ningún partido, y allí conté lo que tenía que contar, con sumo cariño, pero creo que cada uno tenía ya su idea.

Finlandia no es el paraíso del mundo, pero es el país con menos horas curriculares del mundo, donde los alumnos pasan menos horas en el colegio y donde tienen mayor rendimiento en proporción. No es Japón ni Corea, donde aprietan a los niños con los estudios. ¡Qué vida es esa! ¿Es lo que queremos para nuestros hijos? Yo no. Creo que en Finlandia han sabido encontrar un término medio de presión y calidad que está muy bien. Eso es lo que intento explicar en mi libro. Podemos aprender de ellos. En el fondo, nos quieren ayudar.

Otro de los focos donde dices que se debería prestar más atención son las familias

Existe una gran desprotección de las familias de la mujer, la madre española. Es inmoral que una española cobre de media el 80% que un hombre y económicamente es un drama. En nuestro país las mujeres no son libres. Como cobran menos tienen que trabajar más y esas horas de más es un tiempo robado a su familia. Quienes lo pagan son sus hijos. En Finlandia hay ayudas por cada hijo hasta los 18 años y la baja por maternidad dura 12 meses.

Sin embargo, destacas que solo un 15% de las familias se considera responsable de la educación de sus hijos. ¿Es posible cambiar esa percepción?

La mayoría de los españoles dice que son tan responsables como la escuela y en Finlandia es al revés, primero son ellos y luego la escuela. Creo que sí se puede cambiar, pero es un tema cultural. Ellos tienen una base cultural derivada del luteranismo que aquí no existe. Allí si preguntas a un niño quién es responsable de su educación te contesta que él, luego sus padres y por último sus maestros.

¿Qué tiempo necesitarían las reformas que propones para cuajar en España?

Primero se tiene que hablar y pactar y en eso no hay que ir con prisas. En Finlandia tardaron cuatro años en ponerse de acuerdo todos los actores implicados en qué querían y cómo. Luego hay que aplicarlo. Si se ha pactado, todo el mundo se va a poner a pedalear. Sin embargo, si lo diseña el señor A o la señora B y luego eres tú el que tienes que pedalear, pues si te gusta pedaleas y si no, no.

En los 9 años que dirigiste el colegio Claret de Barcelona (de 2003 a 2012) el fracaso escolar se redujo del 20% al 1%. ¿Aplicaste recetas finlandesas?

No hay recetas, pero sí que te preguntas: ¿Cómo puedo yo ayudar a mejorar al profesorado?. Aquí todo el equipo directivo está formado para ser director. Es muy importante. Yo me he puesto enfermo y no ha pasado nada porque hay ocho personas formadas para ser director. Todo el equipo directivo es de altísima calidad. Es como si contaras con ocho directores que piensan en cómo mejorar. Eso da una potencia al colegio extraordinaria. Además, todos los alumnos nos evalúan a todos los profesores para ver cómo podemos mejorar. Ocho años después, más del 90% del profesorado del colegio ha mejorado muchísimo. Si cuentas con un equipo directivo competente, si mejora el profesado y tienes a unos padres que colaboran y están a tu lado, el colegio mejora.

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