padres e hijos

Las renuncias a herencias crecen un 110% desde 2007

La crisis ha motivado que muchas herencias lleguen cargadas de deudas

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Los procesos de renuncia de herencias se han disparado en los últimos años. En concreto, se han incrementado un 110% desde 2007, pasando de 11.047 actos en 2007 a 23.228 en 2012, según el Centro de Información Estadística del Consejo General del Notariado. Este aumento se ha visto acentuado especialmente en los dos últimos años, con un crecimiento del 23% de renuncias.

Según declara a ABC Joan Carles Ollé, vicepresidente del Consejo General del Notariado y decano del Colegio de Notarios de Cataluña, las causas hay que buscarlas en la crisis económicas. Desde hace unos años recibir la noticia de una herencia ya no supone tanto motivo de alegría en algunos casos, puesto que ahora llegan cargadas de deudas. «Aunque aún es un porcentaje bajo respecto al número de herencias que se realizan en nuestro país, sí resulta muy significativo el gran repunte de renuncias», asegura.

Los notarios facilitan alternativas para no rechazar las herencias

Este rechazo se produce principalmente cuando las deudas sobrepasan el activo de los bienes heredados. «Sin embargo, —apunta el vicepresidente del Consejo General del Notariado— es una lástima que muchos ciudadanos renuncien sin saber exactamente la cuantía real de las deudas, y por no asumir lo que ellos creen que son pérdidas, se queden sin unos posibles beneficios».

Por este motivo, recalca que es necesario consultar con notarios —que realizan un asesoramiento individual y gratuito— e indagar, porque no todo el mundo conoce que existe la opción de aceptar la herencia a "beneficio de inventario", de manera que a las deudas sólo se responde con los bienes de la herencia, no con los bienes particulares del heredero, y por tanto, no quedan afectados ni comprometidos por las deudas del fallecido», explica Ollé.

Pero no es la única causa de renuncia. Dentro de la familia se tiende a economizar gastos y los padres deciden renunciar a una herencia recibida y pasarla directamente en vida a los hijos para no pagar dos veces los gastos de la herencia.

Asegura que no hay un estudio que defina el perfil de la persona que renuncia a una herencia pero, por su experiencia, asegura que se trata de una persona de clase media con pequeños ahorros, de clase media con deudas o pequeños empresarios que han montado sus negocios y se les ha complicado su proyecto empresarial.

Lo que sí se conoce con mayor exactutd es que en los últimos cinco años, las regiones españolas que mayor crecimiento en cuanto a la renuncia de herencias han registrado han sido La Rioja, Murcia y Baleares. Por el contrario, Navarra y País Vasco fueron las comunidades donde la caída fue menor.

¿Qué sucede al renunciar a una herencia?

Existen multitud de supuestos en el caso de rechazar una herencia en función de si existen uno o varios herederos y de si la renuncia es llevada a cabo solo por alguno o por todos ellos. Si uno de los herederos renuncia a su parte de la herencia, excepto que el causante hubiera establecido una cláusula de sustitución en su testamento para tal situación, esta se reparte entre los que sí la han aceptado. La complejidad surge cuando los herederos situados en la primera línea de sucesión renuncian. En ese caso, puesto que la herencia no desaparece, concurrirían las sucesivas líneas de herederos establecidos por la ley para la sucesión sin testamento. Es decir, hijos de los herederos, nietos o ulteriores descendentes, ascendientes, si los hubiera, hermanos, sobrinos o primos del fallecido.

«Si todos estos posibles herederos renunciaran a la herencia, esta correspondería al Estado, que también podría renunciar. En este caso, los bienes se los quedarían los acreedores hasta cubrir al máximo sus deudas», explica este decano del Colegio de Notarios de Cataluña.