España, ante un reto imposible: Eurovisión no es la Eurocopa
Raquel del Rosario, durante uno de los últimos ensayos - EFE

España, ante un reto imposible: Eurovisión no es la Eurocopa

Hasta siete países pugnan por la victoria en una edición que puede ser la más vista de la historia del certamen

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El sueño de Eurovisión puede acabar esta noche en pesadilla. Raquel, David y Juan, los tres componentes de «El sueño de Morfeo", se enfrentan hoy no sólo al juicio de 39 países, sino también a la propia historia del certamen y a las casas de apuestas, que les auguran un pobre resultado. La banda asturiana participará con la canción «Contigo hasta el final», un tema que conjuga sonido celta, medio tiempo y rock. La puesta en escena, ideada por la actual pareja de Raquel del Rosario, contará con un gaitero, pasarela, reflejos lumínicos y lámparas que suben al cielo en una actuación «sencilla, pero mágica» del grupo español.

El Sueño de Morfeo saldrá al escenario en quinto lugar, una posición poco ventajosa para las votaciones posteriores. Desde que existe el sistema mixto de televoto y jurado, los quintos en actuar nunca han superado la decimoctava plaza. Es más, desde 1995 ningún país que ha actuado en esa posición ha logrado el triunfo. Los antecedentes españoles en ese puesto tampoco son buenos. Paloma San Basilio fue decimoquinta en 1985 y Rosa sólo pudo ser séptima en 2002 pese a ser una de las favoritas para la victoria. Las casas de apuestas tampoco nos dan más esperanzas, ya que relegan nuestra candidatura a la última plaza. El triunfo de El Sueño de Morfeo en Malmö reportaría al apostante unos 300 euros por cada uno invertido.

Dinamarca, el rival a batir

Todas las casas de apuestas también dan a Dinamarca como gran favorita para ganar gracias a Emmelie De Forest y su canción «Only teardrops», erigido ya como un lema contra el desamor y las segundas oportunidades. La televisión sueca no ha escatimado en recursos para ensalzar la candidatura de su país vecino y durante la actuación podremos ver lluvia de fuego, pirotecnia y confeti. Una actuación de ganadora gracias a un trato vecinal más que sospechoso.

Si las quinielas fallan, Rusia y Ucrania parecen ser dos fuertes alternativas. Los rusos acuden al certamen con la ganadora del programa «La voz» en su país y una balada típica pero efectista, reforzada con una puesta en escena elegante donde el juego de luces es muy llamativo. La apuesta de Ucrania, sin embargo, es más ostentosa al sumergirnos en un mundo de hadas donde gigantes de 2,43 metros se entremezclan con estrellas, fuego y magia.

Azerbaiyán ganó en 2011 pero busca ansioso un segundo triunfo de la mano de Farid Mammadov y «Hold me», una sencilla balada adornada con una puesta en escena innovadora en la que un bailarían rezaliza acrobacias dentro de una urna de cristal siguiendo los movimientos del cantante. Mucho menos ostentosa será la actuación de Noruega, que centra sus opciones en el poder enigmatista de Margaret Berger con el tema más moderno e impactante de todo el festival. La holandesa Anouk, estrella de la música indie, y el italiano Marco Mengoni, la sensación transalpina del pasado año, tampoco quedan descolgados de la lucha por la victoria.

En la ceremonia de esta noche también podremos ver vestidos monumentales que llegan a alcanzar los cinco metros, hombres griegos con falda y beso lésbico reivindicativo entre la representante finlandesa y una de sus bailarinas. Y entre medias, la actuación de Bonnie Tyler, una leyenda del pop británico que promete emocionar a todos con la balada «Believe in me». Una gala de lujo que podría ser la más vista de la historia del festival puesto que por primera vez se emitirá en China.