Gherardo Felloni posa en el hotel Santo Mauro
Gherardo Felloni posa en el hotel Santo Mauro - Ángel de Antonio

Gherardo Felloni, la mente tras Roger Vivier: «Ahora la mujer es más libre»

De visita en Madrid, nos cuenta como se gestó su llegada al mundo de la moda y su labor en la marca de accesorios

MadridActualizado:

«En mi rol de director creativo en Roger Vivier no he tenido que salir de mi zona de confort», confiesa a ABC Gherardo Felloni en los jardines del hotel Santo Mauro de Madrid. Ha venido para celebrar que se cumple un año desde la apertura de la primera tienda de Roger Vivier en Madrid, un corner en el interior de El Corte Inglés de Castellana. Lo cierto es que como en Roger Vivier no hay prêt-à-porter, al menos por el momento, Felloni ha seguido ideando bolsos, zapatos y accesorios, algo que ya hizo en Dior y en MiuMiu durante varios años. «Tengo mucha suerte: mi cometido es mantener dinámica una marca que siempre he adorado». Así comienza Gherardo Felloni a relatarnos su dulce llegada a Vivier.

Toscano, sencillo, trabajador y buen comunicador, Gherardo Felloni nos relata cómo sus inicios en la moda datan de su infancia. «Mi tío tenía una fábrica de zapatos de alto nivel en la Toscana, y yo siempre estuve por allí, enredando desde pequeño. Él fabricaba para Prada, con quien finalmente se fusionó».

Cuando llegó el momento de decidir su carrera, Gherardo comentó en casa que deseaba estudiar arquitectura o biología. Pero la respuesta paterna fue inesperada: «¿pero, por qué? Vente a la fábrica». El joven de Arezzo inició unas prácticas de verano en la vecina fábrica de Prada en Terranuova, poniendo cafés y haciendo fotocopias para la oficina de Helmut Lang, entonces parte del gran grupo de moda. «Ese fue el comienzo y ya nunca salí del sector».

Difícil reto

Con el tiempo, Felloni formó parte del equipo de zapatería de MiuMiu en la misma fábrica de Terranuova, tras lo cual comenzó a ocuparse también de otros accesorios. Después de pasar en Dior varios años también a cargo de zapatos y accesorios, Gherardo aterrizó en Roger Vivier donde sustituyó a Bruno Frisoni, tarea harto difícil. Frisoni había dejado la empresa después de 16 años en el cargo de director creativo y su impronta está en todas las colecciones y en los clásicos de la marca.

bolso Très Vivier
bolso Très Vivier - ABC

¿Cómo está retomando una marca que ya cuenta con un pasado brillante? Mi labor consiste en tres acciones fundamentales: la primera, nutrir la marca con su propia herencia, retomar su ADN y sus clásicos para que siga viva. La segunda, dar un aire más contemporáneo a las colecciones, actualizarlas de acuerdo con las tendencias y los nuevos hábitos de la mujer. Y por último, imponer mi visión propia, esa visión que le da un nuevo carácter, más mío.

«Sono al servizio delle donne», nos cuenta, algo que nos hace recordar el perfil de Yves Saint Laurent, siempre interesado en embellecer a la mujer y no en colgarle un atuendo preconcebido. «He revisado la marca con un estilo centrado en los 80 y los 90, mi época al fin y al cabo, para crear colecciones para una mujer actual. Es por ello que he desarrollado botas, más variedad de zapatos de tacón bajo, nuevos bolsos más grandes e incluso -algo impensable en Vivier- una serie de zapatillas de corte deportivo. Entre estas piezas están clásicos renovados como el nuevo Pilgrim, o el bolso Très Vivier».

zapatilla de corte deportivo
zapatilla de corte deportivo - ABC

«Vivo en París y me encanta el edificio de las oficinas de Roger Vivier en Saint Honoré. Allí me inspiro para idear colecciones que apetezcan a mujeres que se visten más para sí mismas y para sus amigas que para sus maridos», explica entre risas. «Mi trabajo es una mezcla de labor empresarial y misión creativa, todo lo que se propone tiene que gustar pero también debe funcionar comercialmente. Es bonito ver que ahora la mujer es mucho más libre y exigente. En todo».