Lady Gaga
Lady Gaga - REUTERS

Gala Met 2019Gala Met: las reinas de la extravagancia

La exagerada temática de estilo «Camp» contrastó con las estrictas normas impuestas

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Aestas alturas del siglo, la gala anual del Metropolitan Museum de Nueva York se ha convertido en un momento estelar de la alfombra roja global, que rivaliza con el impacto de los Oscar de Hollywood. Pero, contrastando con el exagerado tema del estilo «Camp», que recuerda a los excesivos atuendos de plumas y lentejuelas de los 80, se impuso un estricto protocolo dictado por Anna Wintour.

Nadie se atreve a desobedecer las reglas draconianas de la «comandante en jefe», que prohibe utilizar incluso los móviles, ya sea para hablar, mandar un mensaje o -completamente prohibido- hacer alguna foto o algún selfie. La idea es excelente, desde luego, y consigue que los invitados hablen entre sí y se comporten como en una gala de antaño, cuando no existía el habitual phubbing o ningufoneo que hace ignorar al vecino de mesa.

Cardi B
Cardi B - EP

Sin parejas

Los selfies se prohiben para evitar momentos «ranchito» en los que alguna de las divas esté rascándose la nariz o colocándose el «souti», pero también para que las imágenes más difundidas estén tomadas con objetivos de calidad y por profesionales. Se entiende. Durante la gala del Met, el orden de llegada de los invitados está organizado al microsegundo. No se puede fumar y no están admitidos los menores de 18 años, por mucho que sean hijos de Madonna, Celine Dion o el sursuncorda. Tampoco se suele asistir con la pareja respectiva, y de no ser así, Wintour se encarga de separarlos en la cena. Y nada de representantes: ni en la alfombra roja ni en la cena.

Celine Dion
Celine Dion - EP

Esto ha hecho que otras importantes divas del estilo y la comunicación, como Gwyneth Paltrow, hayan tildado a la gala de Met de evento «pereza» y otras como Amy Schumer lo hayan catalogado de modo más drástico como todo un «castigo». Pero esto no ha conseguido ablandar el corazón ni las normas de la Wintour, que disfruta sobremanera con este papel de mala de la película que nunca hubiera soñado en su juventud.

Serena Williams
Serena Williams - AFP

La noche de este pasado lunes, las estrellas de la gala fueron oficialmente Lady Gaga, Serena Williams y Harry Styles, si bien otros invitados protagonizaron también imágenes memorables. Lady Gaga protagonizó una larga escena en la que cambió cuatro veces de atuendo, quitándose cada capa de ropa como si de una cebolla se tratase hasta quedarse en paños menores y medias de rejilla.

Serena Williams brilló con un refulgente modelo amarillo de Versace «conjuntado» con zapatillas deportivas de Nike del mismo color. Harry Styles posó a su llegada con Alessandro Michele, director creativo de Gucci y artífice de los atuendos de ambos, vestidos verdaderamente en estilo «Camp» Celine Dion llegó espectacular, habiendo hecho los deberes, y no obstante consiguiendo ir muy favorecida con un vestido de Oscar de la Renta, al igual que hicieron Gigi Hadid, Lupita Nyong’o, Lavergne Cox o Elle Fanning. CardiB y Nicki Minaj compitieron con sendas colas de cinco metros de corte «éventail» cada una en un tono distinto de rosa.

Zendaya
Zendaya - AFP

Disfrazadas

Pero muchas de las invitadas exageraron el número tanto que en lugar de ir al estilo «Camp» iban disfrazadas de personajes de Disney o de películas de terror. Katy Perry escogió un modelo tipo lampara retro, Zendaya fue vestida de Cenicienta con hada incluida y Cara Delevingne era una pura raya embutida en medias. Bette Midler se interpretó en exceso con un sombrero de bruja y atuendo largo de lentejuelas negras, sin caer en la cuenta que su estilo natural -afectado, ordinariote y pasado de moda- es en sí un punto de referencia del estilo «Camp» norteamericano. Y ella sin darse cuenta. Y casi eso mismo ocurrió con las Kardashian / Jenner -Kim, Kendall y Kylie- que deslumbraron con su fidedigna recreación del estilo «Camp», un aire que ya dejan entrever en su día a día, con sus uñas de porcelana de dos centímetros, sus escotazos, sus vestidos de «brilli-brilli» y esos recargados accesorios a los que nos tienen acostumbradas Kim y Kylie.

Kylie y Kendall Jenner
Kylie y Kendall Jenner - AFP