La modelo española Blanca Padilla
La modelo española Blanca Padilla - the cool models

Blanca Padilla: «Se olvida que las modelos tenemos sentimientos»

El nuevo ángel español de Victoria's Secret reivindica sus inquietudes y que come pasta

Actualizado:

Salir de casa siempre es una aventura que todavía se pone más interesante si tienes que coger el transporte público. Lo sabe bien Blanca Padilla (19), que de estudiante de Publicidad ha pasado en nueve meses a top model. Descubierta por un «cazatalentos» en una estación del Metro de Madrid, esta joven ya ha desfilado para 27 firmas de lujo mundiales. Ganadora el pasado febrero del premio L’Oréal a la Mejor Modelo en la Mercedes-Benz Fashion Week, se convertirá en la quinta española en ser «ángel» de Victoria's Secret.

-¿Qué es lo verdaderamente especial de desfilar para Victoria’s Secret?

-La figura de una mujer fuerte, segura de sí misma y capaz de demostrarle al mundo su autoestima y su poder.

-Usted iba para publicista, ¿qué relación tenía antes con la moda y las pasarelas?

-No muy estrecha, si digo la verdad. Sabía lo justo del tema, aunque siempre he sido una presumida y me ha llamado la atención la moda.

-Tengo entendido que una de las formas de perfeccionar su inglés es viendo tráileres de películas, que son unas piezas donde cualquier film parece bueno. ¿Lo hace también porque es necesario evadirse de la competitividad de la pasarela?

-Disfruto viendo series y películas, y también estudiando en mis ratos libres. Pero sí que es necesario evadir la mente a veces.

-¿Cómo funcionan el ego y la autoestima cuando una es guapa y, por si dudaba, le dan un premio que se lo confirma?

-Recibes tanto críticas muy duras como halagos que no te esperabas. No está siendo fácil acostumbrarme pero siempre intento quedarme con lo bueno y dejar al ego en su sitio.

-¿Se atreve a confesar algún placer que una modelo nunca debería reconocer?

-Mi pasión es la comida italiana. Intento cuidarme pero he de decir que estoy lejos de ser vegetariana.

-¿Qué opina del término «maniquí» para referirise a ustedes?, ¿tan inertes las hacen los complementos?

-La industria de la moda ha venido usando ese término desde hace tiempo, por lo que no lo considero despectivo. Pero sí es cierto que a veces parece que se olvida que somos personas con inquietudes, sentimientos o problemas como el resto.

-Siendo consciente de su físico, ¿aspiró alguna vez a ser perfectamente imperfecta?

-Soy muy crítica conmigo misma. Nunca nada me parece lo suficientemente bueno.

-¿Cómo se tomó su novio que un extraño le dijera que la iba a hacer triunfar como modelo? Por cierto, ¿sigue cogiendo el metro?

-Fue algo extraño. Cuando alguien que no conoces se acerca y de repente te suelta eso, es chocante, no sabes si creerte algo, si salir corriendo... ¡Y por supuesto que sigo usando el metro!

-Cuando está sobre la pasarela, ¿padece más o menos estrés que en el backstage?

-Con la práctica de Madrid he aprendido a relajarme y a disfrutar más del momento de salir y recorrer la pasarela. El backstage a veces es muy estresante por el poco espacio, las prisas o la falta de tiempo, miles de manos sobre ti...

-¿Antes era igual de viajera?

-Sí, desde muy pequeña mis padres se preocuparon de que saliera fuera.