El dictador de Zimbabue. Robert Mugabe
El dictador de Zimbabue. Robert Mugabe - afp

La firma del dictador que se puso de moda

El nombre del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, aparece en camisetas, paraguas, gorras y ropa deportiva de la marca House of Gushungo

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Hace tres años que House of Gushungo vende camisetas, gorras, paraguas y ropa deportiva con la firma de Robert Mugabe, presidente de Zimbabue.

El dictador (persona non grata en la Unión Europea y EE.UU.) consintió a la marca que le «utilizase» como reclamo, pero ahora, dado el éxito de la misma en la capital del país, Harare, su partido político (Zanu-PF) no quiere dejar pasar la ocasión de obtener beneficios y patentar la firma. Y qué mejor momento. El sábado hay un referendum y en julio hay previstas unas elecciones generales.

«La principal razón de que la marca sea tan popular es que él (Mugabe) es un importante líder intelectual» dice a la BBC Patrick Chinamasa, ministro de Justicia. La idea es que a partir de ahora, quien quiera utilizar el nombre del presidente, pague por ello.

Esto no tiene nada que ver con lo que pactaron hace tres años la empresa propietaria de House of Gushungo (Yedu Nesu) y el propio Mugabe. Entonces, el dictador permitió que su nombre y firma apareciera en las prendas, pese a no tener acciones.

«No habrá marca que le salve en las próximas elecciones»

Desde Yedu Nesu no han tardado en asegurar que tienen los derechos exclusivos para comercializar, distribuir y fabricar la marca. Los buenos resultados, vendieron toda la mercancía en una conferencia del partido en 2012, han podido despertar el interés de los políticos. No tienen página web ni tienda oficial, aunque parece que pronto tendrán un punto de venta en el centro de la capital de Zimbabue. Las prendas no superan los 20 dólares de precio y su diseño y aspecto no son los más creativos. Colores llamativos, líneas básicas y el autógrafo en negro o blanco de Mugabe.

La oposición considera que esta firma de moda no es otra cosa que «un intento de seducir a los jóvenes que votan por primera vez, que son casi un millón». «No habrá firma de moda que le salve en las próximas elecciones», aseguró Luke Tamborinyoka, del Movimiento por el Cambio Democrático.