Lo que Borja Thyssen reclama judicialmente a su madre
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Lo que Borja Thyssen reclama judicialmente a su madre

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Fue a finales del año 2009 cuando Borja Thyssen concedió una entrevista a una revista del corazón para explicar que estaba reclamando a su madre dos cuadros que aseguraba le pertenecían sin que obtuviera ningún tipo de respuesta. Por entonces, las espadas ya estaban en alto tras la boda de Borja con Blanca Cuesta, enlace al que Tita se opuso con dientes y uñas negándose a darles su bendición con la misma firmeza con la después exigió que se hiciera hasta cinco pruebas de paternidad para saber si Borja era el padre de su primer hijo. Ya con el segundo, la baronesa se ahorró pedir esas pruebas como también se ha ahorrado conocer al bebé que dentro de unos meses cumplirá su primer año.

Pues en medio de esa tirantez familiar llegaron las reclamaciones de Borja para recuperar los dos cuadros que el barón le donó en vida. Se trata del Goya «Mujer con niños en la fuente» y una obra del italiano Corrado Giaquinto. Cansado de no obtener respuesta a sus peticiones Borja se plantó en el Museo Thyssen con un notario y sin saber que alguien había filtrado esa visita a una revista que lógicamente mandó un fotógrafo para captar el momento. Las declaraciones de Borja fueron fruto de ese reportaje que prefirió aclarar en persona antes de que otros dieran una versión distinta.

Documentos reveladores

Tras varios meses intentando llegar a un entendimiento y a falta de éste, en diciembre de 2010 Borja decidió denunciar a su madre ante los tribunales reclamándole legalmente esas dos obras de arte. La denuncia se interpuso contra la baronesa Thyssen y el director gerente de la Fundación Miguel Ángel Recio. En febrero de 2011 reciben la notificación de que su denuncia ha sido admitida a trámite y de ahí que el próximo día 1 de junio, como ayer apuntaba Vanitatis, se celebre la primera vista donde el juez de Instrucción tomará declaraciones a todas las partes implicadas en este proceso para estudiar si se procede al juicio oral o se archiva.

Pero, ¿en qué se basa Borja para reclamar estos cuadros? Ayer ni él ni su oficina de comunicación quisieron aclarar nada al respecto. Se muestran herméticos y prefieren que la Justicia siga su curso. Por otras fuentes he podido saber que Borja está muy tranquilo en este caso dado que tiene toda la documentación necesaria para poder demostrar ante el juez que es propietario de esas dos obras que el barón le donó en vida, unos papeles que hace tiempo tendría el Ministerio de Cultura. No son ciertas las informaciones que apuntan a que esos cuadros forman parte del pacto de Basilea con la herencia del barón y cuyos acuerdos son secretos. Los dos lienzos son otra historia y por eso durante un tiempo los abogados de la baronesa instaron a Borja a que firmara el acuerdo por el cual permitía que formaran parte de la colección Carmen Thyssen, algo que nunca hizo como saben los miembros del patronato.

Según la documentación aportada, el barón Thyssen donó el Goya a Borja en el año 1997 mientras que el Giaquinto se lo cedió en 1995. La querella presentada es suficientemente voluminosa y ahí se aportan las fichas de las donaciones, los gastos del seguro de esos cuadros, la titularidad de las propiedades y hasta entrevistas en vídeos y fotos donde la propia Tita cuenta cómo esos cuadros los donó el barón a su hijo.

Lo más llamativo es que desde que Borja anunció su intención de exigir su titularidad esos dos cuadros ya no están en el Palacio de Villahermosa y no se conoce tampoco su paradero. Según la denuncia presentada cuando en 1998 esos dos cuadros llegaron a España ya era Alejandro Borja Thyssen Bosnemisza Cervera su propietario. El próximo día 1 será el juez quien haga las preguntas y los Thyssen los que respondan y tal vez así se aclare el último misterio que rodea a una familia que lleva años en el candelero.