Nicoletta Mantovani, viuda de Pavarotti
Nicoletta Mantovani, viuda de Pavarotti - AFP

La viuda de Pavarotti rompe su silencio: «Me advirtió que todos pensarían que iba detrás de su dinero»

Nicoletta conoció al maestro en 1993, ella tenía 23 años y él 58, cuando empezó a trabajar como su secretaria. Una relación profesional que se transformó en sentimental y que acabó con el primer matrimonio de tenor

MadridActualizado:

La vida y milagros de Luciano Pavarotti (Módena, 1935-Módena, 2007) están en las 2016 páginas de «Pavarotti y yo», escrito por el periodista Edwin Tinoco Silva, quien fuera asistente del tenor durante 16 años. Una publicación que en el año 2013 evitó su publicación la segunda mujer del cantante Nicoletta Mantovani pues desvela los secretos inconfesables del artista, pero que tres años después no pudo detener que viese la luz. «Si se hubiese tratado de un libro sobre su trayectoria artística no me hubiera importado pero hablaba sobre su vida y sus pensamientos más íntimos. No me parecía adecuado que una tercera persona que no le conocía tan bien hablase de su alma para ganar dinero», declaró su segunda mujer en 2013.

Amante

Nicoletta conoció al maestro en 1993, ella tenía 23 años y él 58, cuando empezó a trabajar como su secretaria. Una relación profesional que se transformó en sentimental y que en 1996 acabó con el primer matrimonio de tenor, con Adua Veroni, del que habían nacido tres hijas. «Uno no se enamora si ya está enamorado», se ha defendido siempre Mantovani.

En 2003, con una niña de pocos meses en los brazos, Alice, Nicoletta y Luciano se casaban. Un enlace que se prolongó hasta la muerte del tenor, en septiembre de 2007, aunque la relación duró un total de catorce años. «Ha habido ataques pero también hay que entender que cada persona expresa en un momento de caos el dolor como puede. Como decía Luciano, tú sabes lo que haces y lo que sientes, y hay que ser fuerte. Me enseñó a quedarme con las cosas positivas de las críticas, y a ignorar las negativas», aseguró la viuda en 2013.

Pavarotti, su esposa Nicoletta Mantovani y su hija Alice
Pavarotti, su esposa Nicoletta Mantovani y su hija Alice - EPA

Como otras viudas, cuida con celo –excesivo para algunos– la memoria de su esposo y su vida personal, por lo que las declaraciones realizadas esta semana al diario británico «The Sunday Times» son toda una sorpresa: «Él me lo había advertido: todos pensarían que yo iba detrás de su dinero, que era una aprovechadora», dice de forma tajante. «Me preguntó si estaba preparada para ser vista como una mala persona», revela su viuda de 48 años. «Él era mi ángel guardián, protegiéndome de todo lo que decía la gente».

Enfermedad

Tras un año de amor, la joven fue diagnosticada de esclerosis múltiple. Una enfermedad que, según auguraron los expertos, la dejaría atada a una silla de ruedas para el resto de su vida: «Le dije a Luciano que ya no podía seguir con él porque me iba a convertir en una carga enorme. Él me dijo: 'Hasta ahora te amaba, pero a partir de ahora te adoro, y juntos vamos a sobrellevar esto». Una enfermedad que superaron pudiéndose convertir, pese a las advertencias de los médicos, en padres de mellizos: Riccardo y Alice. Un nacimiento prematuro que provocó que el niño no pudiese sobrevivir. Pocos años después fue un cáncer de páncreas el que angustió a la pareja: «Tratábamos de mantenernos positivos porque Alice era aún muy pequeña. Lidiamos con su enfermedad como con la mía. Él siempre se mantuvo fuerte por el bien de todos los demás». Un cáncer que acabó con la vida del maestro: «Yo siempre estaba tratando de ponerlo a dieta. Teníamos grandes peleas al respecto, pero eran divertidas».

Reuters
Reuters

Criticada ferozmente antes y después de su fallecimiento, la joven viuda gestiona desde entonces gran parte de una herencia desde Bolonia, donde vive junto a su hija Alice: «Siento que es un lugar donde la gente se puede relajar porque lo sienten presente», cuenta asegurando que «aún ahora sigo extrañando sus abrazos de panda».