Villalonga y Cristina Valls, érase una vez en Londres
Cristina Valls, posando para «Nuevo Estilo».

Villalonga y Cristina Valls, érase una vez en Londres

BEATRIZ CORTÁZAR | MADRID
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Son los protagonistas de una semana donde el corazón se anima gracias a los retoques nasales deBelén Esteban, las confesiones al calor de la hoguera deIsabel Pantoja y el desmenuce de las joyas de la Princesa de Asturias, que son muchas veces regalos de las joyerías, que encuentran en Doña Letizia su mejor publicidad. El ya clásico bracelete de Perodri o los pendientes de Yanes son algunos ejemplos que recoge «Semana».

Pero es «Hola» la que nos sorprende con una relación totalmente desconocida y que ya circula por los despachos aparte por los de salones de belleza. Se trata del en su día todopoderoso Juan Villalonga y Cristina Valls Taberner, hija del que fuera copresidente del Banco Popular. Las imágenes muestran a la pareja paseando por Sevilla agarraditos de la mano. Es la confirmación de que el compañero de pupitre de Aznar ha rehecho su vida tras separarse de Adriana Abascal, quien también bebe los vientos por un ejecutivo francés. Padres de tres hijos, se comenta que aún tienen pendiente flecos de su divorcio y de ahí que no hayan hecho declaración alguna.

En cuanto a Cristina, no deja de ser toda una sorpresa su romance con el empresario de 56 años (ella tiene 32), y amigos comunes me confirman que su amistad viene de Londres, donde se instaló hace un tiempo tras montar con su madre las tiendas Chris & Chris, especializadas en regalos de empresa y corbatas para altos o bajos ejecutivos, y de ahí que cuando estaban con la promoción recorrieran tantos despachos para colocar sus diseños. Dicho lo cual, aún no sé qué me alucina más, si el romance de la pareja o los vaqueros sin corbata de Villalonga. Ahí es donde se nota que no se trata de un «posado robado».