María Jesús Ruiz - Telecinco | Vídeo: EP

La venganza definitiva de María Jesús Ruiz

La exconcursante de «GH Dúo» ha comenzado a conceder entrevistas con algunas de las revistas más populares de la prensa rosa de nuestro país

MadridActualizado:

Hace una semana María Jesús Ruiz se alzaba con el maletín ganador de «GH Dúo» que contenía, ni más ni menos, que 100.000 euros. Sin embargo, la exmiss apenas llegará a ver la mitad del dineral que se embolsó al finalizar el reality.

Para compensar esta pérdida, la exconcursante ha comenzado a conceder entrevistas con algunas de las revistas más populares de la prensa rosa de nuestro país. Esta semana, «Lecturas» abría su edición con una entrevista en la que la exmiss se sinceraba sobre su paso por el concurso.

«Estoy feliz, el cariño de la gente es inmenso. Nunca lo imaginé», comienza antes de arremeter durísimamente contra su mayor contrincante, Kiko Rivera: «Se sentía muy por encima de mí y del resto. Me odiaba porque la gente me salvaba. Para él era basura apestada. Me hacía sentir así». Sobre la mujer de Kiko, Irene Rosales, tampoco tiene buenas palabras: «Iba de la mejor esposa, de la criada de Kiko, iba con un papel aprendido de mujer perfecta, cuando no lo es». Y asegura que la mujer del DJ «tenía miedo a que saliera la verdadera Irene. Una mujer que es buena no apoya la maldad. Su marido se ha pasado tres meses diciendo pestes de mí y no le ha dicho que no era humano lo que hacía conmigo». La exmiss cree que «Irene controla la relación, es muy inteligente».

María Jesús Ruiz demuestra que no tiene pelos en la lengua y no ha dudado en criticar también a sus ex y padres de sus hijas, empezando por Julio Ruz: «Vi la oportunidad de que la gente viera que yo no estaba tan loca como algunos dijeron cuando se acabó la relación, ni él tan centrado». Y añadió: «Me pareció muy normal que lo echaran, tenía conductas inapropiadas conmigo por pesado. Nunca por acoso». Con respecto a Gil Silgado, de quien tiene una orden de alejamiento, María Jesús Ruiz tampoco se muerde la lengua: « Me sentía machacada y él me había dicho que no entrara. Quiero empezar una nueva vida. Necesito estar sola y tomar mis decisiones».