Calle Sierpes, en Sevilla
Calle Sierpes, en Sevilla - ABC
Esas cosas buenas...

Las velas en las calles

Refrescando los veranos del sur de España

Madrid Actualizado: Guardar
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«Las velas», en los veranos de Andalucía, son esos toldos gigantes y habitualmente blancos, que cubren las calles más céntricas de algunas ciudades del sur de España. Su misión es dar algo de sombra y conseguir bajar la temperatura, todo en pro de hacer más agradable el paseo a los viandantes.

Habitualmente fabricadas en lona cruda, las «velas» cruzan de un edificio a otro de cada calle. Su nombre viene de cuando en sus primeras instalaciones, hace casi dos siglos, se colocaban auténticas velas de barco sobre las calles más transitadas. Largas, blancas y con ojales en los extremos para fijarse bien, las velas se siguen extendiendo de una terraza a la del edificio de enfrente para refrescar los días de julio y agosto.

La luz tamizada y algo amarilla que atraviesa esas velas gigantes del sur de España son ya todo un clásico que se recibe con alegría. En las calles comerciales del centro de ciudades como Sevilla o Córdoba se ha hecho famosa la estampa. Las muy comerciales y transitadas calle Sierpes y calle Tetuán de Sevilla se convierten en refugio de valientes compradores que pasean junto a los escaparates a 40 grados. Y el eje comercial de la calle Concepción y la calle Gondomar en Córdoba, una vía de crucial importancia entre el principal teatro y el gran anfiteatro de la antigua capital de la Bética, acoge en verano bajo el manto de «sus velas» a paseantes, escaparates y terrazas, proporcionando ese tono de luz suave que tanto recuerda a los patios.