Giancarlo Giammetti y Velntino
Giancarlo Giammetti y Velntino - Gtres

Valentino y Madonna: cuatro días de fiestas en Lisboa

El legendario diseñador italiano festeja el 80º cumpleaños de su novio y socio, Giancarlo Giammetti en la capital portuguesa

Corresponsal en LisboaActualizado:

Hasta cuatro días continuados de fiesta. De esta forma quiso el legendario diseñador italiano Valentino, de 85 años, agasajar a su novio, Giancarlo Giammetti, a la hora de conmemorar su 80º aniversario. Se había separado del hombre de negocios que fundó y dio brillo a su marca, pero eligieron Lisboa para sellar su reconciliación. Una prueba más de que la capital portuguesa se ha convertido en uno de los santuarios ’cool’ de Europa.

La élite de la moda se dio la mano con las celebridades locales en un maratón hedonista que alcanzó su punto culminante en el espectacular Palacio de los Marqueses de Fronteira, entre la Plaza de España y la zona de Benfica. Construido en el siglo XVII, destaca por sus hileras de azulejos y por los románticos jardines circundantes.

Palacio de los Marqueses de Fronteira
Palacio de los Marqueses de Fronteira-ABC

Valentino no escatimó en recursos y encargó a la empresa lisboeta Festa Aluga la organización de una cita de esas que se recordarán mucho tiempo en Portugal.

Allí estaba Madonna, que se trasladó desde su residencia en el Palacio Ramalhete. Y allí se reunieron Olivia Palermo, Naty Abascal, Bianca Brandolini, Johannes Huebl o Natalia Vodanova.

Casi 100 invitados ‘deluxe’, entre los que figuraba Joana Vasconcelos, la creadora lusa más internacional. De hecho, podrá comprobarse a partir del 29 de junio en el Museo Guggenheim Bilbao, que le consagrará una retrospectiva sobre sus últimos 20 años de carrera bajo el signo del arte pop.

A Valentino le encanta el fado, de modo que no podía faltar una pequeña actuación del género para amenizar la velada. Y la elegida fue… Celeste Rodrigues. Al borde de los 95 años, la hermana de la gran Amália es todo un mito viviente de la música portuguesa por excelencia.

Además, esta veteranísima cantante se ha hecho muy amiga de Madonna, quien la descubrió en una de sus noches de ronda por la Alfama y se deja ver desde entonces en su compañía muchas veces. Tanto es así que se la llevó a Nueva York en Nochevieja para despedir juntas 2017.

Se mimaron todos los detalles hasta el extremo de que la tarta de cumpleaños de Giammetti llevaba la firma de Joana Vasconcelos, quien abrió un hueco en su apretada agenda para diseñar el pastel y, de paso, enseñar a los invitados su emblemático taller, ubicado en Alcántara, no lejos del puente que une Lisboa con la margen sur.

Valentino y Giancarlo se pasearon por las calles del Chiado, en pleno centro de la ciudad. Y se les vio a bordo de un tuk-tuk, esos pintorescos vehículos que invaden todos los rincones transportando a los turistas.

A Madonna se la vio encantada de exhibirse como una de las grandes protagonistas de la vida social lisboeta, que precisamente se ha revolucionado gracias a su presencia. Entre otras razones, porque no se pierde una y está fascinada con la frenética actividad que se mueve por la Alfama.

La reina del pop contagió a su amigo Valentino su entusiasmo por la cuna del fado y le conminó a que se zambullera una vez más en el encanto de sus callejuelas y de sus cuestas empedradas, de las músicas mestizas que invaden la urbe al anochecer, tal cual testimonian las Lisbon Living Room Sessions.