Ana Rosa Quintana y Belén Esteban
Ana Rosa Quintana y Belén Esteban - Gtres

El Programa de Ana RosaUtilizan a Ana Rosa Quintana para reventar la exclusiva de la boda de Belén Esteban

A pesar de que la televisiva hizo todo lo posible para que no se hiciese público ningún aspecto de la celebración, podría haber alguien capaz de arruinar la exclusiva

MadridActualizado:

Belén Esteban ha conseguido cumplir uno de sus sueños. Este sábado la televisiva contrajo matrimonio con Miguel Marcos, a quien ella cataloga como el gran amor de su vida.

Los novios se encargaron de mantener al máximo la privacidad del enlace. Además, para salvaguardar la exclusiva que tienen pactada con «¡HOLA!», se pactaron impresionantes medidas de seguridad: nadie podía acceder al recinto sin autorización. Cada coche era revisado de arriba a abajo —maletero incluido— para que nadie se colara. Además, cada invitado debía de dejar sus teléfonos móviles fuera de la finca, bajo custodia, y los asistentes pasaban por palas de detectores de metal para asegurar la privacidad.

El vestido de la novia sigue siendo todo un misterio, por ahora solo se conoce que es de color blanco, por lo que parece que habrá que esperar a ver las fotos de la revista para poder ver los estilismos escogidos por la colaboradora de televisión.

A pesar de que la televisiva hizo todo lo posible para que no se hiciese público ningún aspecto de la celebración, podría haber alguien capaz de arruinar la exclusiva. Aasí lo confirmó esta semana Ana Rosa Quintana -que no acudió a la boda- durante el programa que presenta.

Fue Joaquín Prat quein aseguró que Terelu Campos había recibido un whatsapp en el que una persona desconocida se hacía pasar por Quintana: «Me muero por saber cómo le queda el traje. Si puedes pasarme alguna foto, te lo agradezco». Un mensaje que la hija de María Teresa Campos ignoró, evitando así reventar la exclusiva de su amiga. «Sabía que no era yo», matizó la presentadora asegurando que tanto ella como Terelu tienen sus respectivos números de teléfono guardados en las agendas. «Yo le deseo a Belén y a Miguel toda la felicidad, pero yo no he enviado ningún mensaje», concluyó.