Haya de Jordania y el emir de Dubái
Haya de Jordania y el emir de Dubái - Gtres

El trauma familiar que marcó la vida de la Princesa Haya de Jordania

La Princesa se ha convertido en la protagonista del verano tras protagonizar una huída a Londres con más de 34 millones de euros y en compañía de sus dos hijos, para pedir el divorcio de su esposo ante un tribunal británico

MadridActualizado:

Haya de Jordania (45 años), esposa del Emir de Dubái, se ha convertido en la protagonista del verano tras protagonizar una huída a Londres con más de 34 millones de euros y en compañía de sus dos hijos: Zayed (7) y Al Jalila (11), para pedir el divorcio de su esposo ante un tribunal británico. Algunos tabloides como «The Sun» recogieron el rumor de la prensa del Golfo, que daba a entender que la Princesa de Dubái se fugó con el jefe de los guardaespaldas del emir para empezar una nueva vida.

Esta inquietante historia ha despertado el interés en la prensa internacional sobre la Familia Real jordana. De esta forma se ha sabido que la de Haya y sus hijos no es la primera fuga palaciega en Dubái, otros miembros de la familia real como las Princesas Shamsa y Latifa también trataron de poner sus pies en polvorosa pero fracasaron.

Haya es la segunda esposa de Mohammed Bin Rashid, con quien se casó en 2004. Es una mujer de formación británica y hermana del Rey de Jordania, Abdula. La Princesa de Dubái ha tenido que crecer con una gran pérdida, la de su madre la Reina Alia de Jordania, que falleció en 1977 en un trágico accidente de helicóptero, a los 28 años, cuando Haya tenía tan solo tres años.

Haya de Jordania
Haya de Jordania - Gtres

La esposa del Rey Hussein de Jordania había decidido unirse a la inspección que iba a realizarse a un hospital de Tafileh (320 kilómetros al sur de la capital jordana), cuando les sorprendió una fuerte tormenta que provocó el trágico desenlace. En el accidente aéreo perdieron la vida la Reina jordana junto al entonces ministro de Sanidad, Mohame d Al-Bashir.

Terecera mujer

Alia Baheddin nació en El Cairo en 1948 - aunque su familia provenía de Palestina-, cuando su padre era embajador de Jordania en Egipto. La joven apareció en la vida de Hussein cuando el Rey estaba casado con su segunda esposa, la Princesa Muña, aunque su matrimonio ya empezaba a mostrar síntomas de deterioro -el Rey Hussein se casó por vez primera en 1955 con la Princesa Abdiel Hamid, una pariente lejana suya, de quien se divorció dos años más tarde-.

Desde el primer momento, la relación entre Hussein y Muña no cayó en gracia a ojos de la opinión pública jordana, que veían cómo su joven Rey se enamoraba y posteriormente contraía matrimonio con una muchachita británica, dulce, de carácter voluntarioso y ojos azules. Tras la unión, el marido le cambió su nombre de Toni Gardiner por el de Muña Al-Hussein, que significa «el deseo de Hussein». La británica accedió a renunciar a cualquier protagonismo, es por ello que nunca se le dio el título de Reina, sino el de Princesa. Además, se dejó escrito que el príncipe heredero de Hassan sería su hermano, en vez de su primogénito Abdullah -el matrimonio tuvo cuatro hijos-. Aún cumpliendo todas estas condiciones, la pareja no logró salvar su unión y en diciembre de 1972 firmaron el divorcio.

Tres días después, Hussein se dirigió a la residencia en Aimman del padre de Alia para, en presencia de solo diez personas, hacerla su esposa. Educada en Ankara, Londres, Nueva York, Ammán y Roma, la egipcia era licenciada en Economía, Ciencias Políticas y Psicología Social, y hablaba correctamente el árabe, inglés e italiano. En aquel momento, Alia era una joven cairota de veinticuatro años recién cumplidos y trabajaba en las Líneas Aéreas Reales jordanas como Jefe de Relaciones Públicas. El 24 de diciembre de 1972 se convirtió en la tercera esposa de Hussein y, al tiempo, en Reina de los jordanos.

Boda de Alia y el emir
Boda de Alia y el emir - ABC

Mentalidad occidental

Aunque la joven pertenecía a una familia de gran influencia, su matrimonio con Hussein causó cierta preocupación entre la opinión pública. Al parecer, hubo oposición por parte de la Familia Real jordana y determinados miembros del Ejército cuando Hussein les anunció su intención de divorciarse de Muña, en vez de seguir la ley del Corán, que le permite tener hasta cuatro esposas a la vez. Pero los gustos e inclinaciones occidentales de Hussein le empujaron a utilizar el sistema del divorcio -de la misma forma que antes le habían empujado a contraer matrimonio con una súbdita británica para sustituirla después por una mujer árabe de educación y mentalidad occidental-.

Alia era conocida por su omisión voluntaria de las fórmulas protocolarias. Solía vestir habitualmente pantalones vaqueros y le gustaba practicar el esquí acuático y montar en motocicleta. En su calidad de mujer educada en Occidente, la Reina estaba considerada como paladín del movimiento feminista en el mundo árabe. «Nuestras costumbres y tradiciones», dijo la Reina Alia en una de sus primeras intervenciones, «que relegan a la mujer a un segundo lugar, prácticamente limitado a tener hijos y cuidarse de ellos, van a desaparecer». Muchas personas se atrevieron a aventurar que el divorcio de Hussein y su inmediato matrimonio formaban parte de una «jugada política de altura». Con la boda, se dijo, el soberano intentaba atraer las simpatías del pueblo palestino. Sin embargo, frente a esos fríos razonamientos políticos, muchos se encargaron de recordar que la «amistad íntima» entre el Rey y la joven se remontaba a casi tres años. Demasiado tiempo para pensar que detrás de ese amor solo existía una «razón de Estado».

Alia de Jordania en una visita a Japón
Alia de Jordania en una visita a Japón - ABC

Trágico desenlace

Sin embargo, un trágico accidente aéreo puso fin a cuatro años de matrimonio. «Dios la ha elegido para llevarla a su lado y ya no volverá a estar entre nosotros», dijo Hussein pocos días después del fallecimiento de su mujer, a través de un mensaje enviado a su pueblo. «Durante un breve período de mi existencia vivimos juntos en un mundo de auténtica felicidad». La muerte de Alia dejó sumido en una inmensa pena a su marido y sus dos hijo: la Princesa Haya, de tres años y el Príncipe Alí, de uno.

El 11 de febrero de 1977, la Reina Alia de Jordania fue enterrada en los terrenos de un palacio construido para ella y terminado hacía escasos meses. Tras el acto fúnebre, se declararon en Jordania cuarenta días de luto oficial.

Alia y el emir
Alia y el emir - ABC