Tras divorciarse de José Frade, Adriana Rothlander encuentra el amor en un anticuario

BEATRIZ CORTÁZAR
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Después de marearnos con las cifras económicas que rodean al divorcio más caro de Hollywood, el del actor Harrison Ford y su inteligente mujer Melissa Mathison, que recibirá 17 millones de euros por haber compartido 18 años de su vida junto al protagonista de «Indiana Jones» (lo que pagarían algunas por estar únicamente una noche con él), en España tampoco nos quedamos atrás a la hora de dividir fortunas y separar caminos. Después de muchos meses en los juzgados, me cuentan que finalmente el matrimonio de José Frade y Adriana Rothlander obtuvo el divorcio el pasado 15 de diciembre, aunque las cuestiones económicas siguen sin pactarse. Sobra recordar que los Frade vivieron su particular y nada deseado estrellato en los medios de comunicación a raíz de la relación del empresario con la supervedette Norma Duval, quien también dio por acabado su matrimonio con Marc Ostarcevic. Sobra recordar también todo lo que pasó en los meses posteriores entre Frade y Duval -ruptura, vuelta, embarazo, aborto, vuelta, ruptura...- y ahora la guerra continúa en los juzgados tras la denuncia que Ostarcevic puso a Rothlander al considerar que le había grabado una conversación de forma ilegal, algo que la parte contraria niega y por lo que el abogado de Adriana, Marcos García Montes, va a pedir el archivo de las actuaciones al considerar que no hay delito. El martes había que declarar, pero otros compromisos con la Justicia de Marruecos por parte de García Montes pospusieron esa cita que se encuentra sine die. La ex mujer de Frade nunca ha hecho declaraciones y poco se conoce de su vida y amistades. Sé que entre sus aficiones favoritas está la pintura y sé que hace pocos meses viajó con un grupo de artistas españoles a Bulgaria, donde presentó un cuadro en una muestra que inauguró la Infanta Doña Elena. Por cierto, también sé que en Sofía se enamoró de un anticuario suizo con el que actualmente comparte planes e ilusiones. El nuevo amor de la ex mujer de Frade es un hombre muy atractivo que no llega a los cincuenta y que siente auténtica debilidad por el mundo del arte.