La Veneno - PS / Vídeo: Una nueva autopsia encuentra indicios de que La Veneno pudo morir asesinada

Todos los secretos que rodean la muerte de La Veneno

Se reabre el caso de su muerte tras encontrar indicios de asesinato

Madrid Actualizado: Guardar
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El 9 de noviembre de 2016 hallaban el cuerpo sin vida de Cristina Ortiz, más conocida como La Veneno, en su casa con un fuerte golpe en la cabeza. La autopsia apuntó que su fallecimiento se debía a una ingesta somníferos y alcohol junto a una fuerte una caída en el baño, lo que le provocó la fuerte contusión en el cráneo que acabó con su vida, y se cerró el caso. Hasta este fin de semana, cuando sus familiares han aportado pruebas que darían indicios sobre un supuesto asesinato.

Según adelantaba la revista «Corazón», su hermana habría presentado un informe forense que vendría a contradecir la primera autopsia y revelaba que se cometieron irregularidades y que se pasaron diversos detalles por alto. Detrás del documento se encuentra el prestigioso forense Luis Frontela. En él se detalla que la muerte fue violenta y que La Veneno intentó defenderse, ya que existirían lesiones de lucha o defensa. Por otro lado, apoya este argumento en que las imágenes tomadas al cadáver muestran «esquimosis» o hematomas en el labio inferior, mejilla derecha y en las extremidades inferiores.

Desde el primer día que se conoció la muerte de La Veneno, muchos hablaron de una muerte violenta, debido a múltiples contusiones por todo el cuerpo, incluso se llegó a hablar de un ajuste de cuentas. Incluso un mes antes de su muerte, La Veneno publicó un libro de memorias titulado «¡Digo! Ni puta, ni santa!», en el que desvelaba muchos de sus amantes famosos. En una revista afirmó que, sin embargo, se guardaba otros muchos nombres, no por miedo a las demandas, sino a que la asesinasen. «Yo he estado con gente tan importante que con un dedo muevo España», sentenciaba.

Última voluntad

En sus memorias, La Veneno dejó escrito que quería ser incinerada. Además, deseaba que sus cenizas fueran esparcidas en el Parque del Oeste de Madrid. Deseos que su familia no cumplirían pues optaron por sepultarla en su tierra natal y vestida con ropa masculina, con el nombre de «Joselito» sobre la lápida.

«La Veneno», que nació con el nombre de José, escapó de su Adra (Almería) natal para ser libre, y ser lo que se sentía, mujer. Sin embargo, cayó en las redes de la prostitución hasta que en 1996 el programa «Esta noche cruzamos el Mississippi» se la cruzó grabando en el Parque del Oeste... y su espontaneidad conquistó a Pepe Navarro, que la fichó como colaboradora del late night de Telecinco.

La vedette televisiva sufría como todo ser humano, y lo contó en la televisión, asegurando que su familia la maltrataba: «La primera persona que me llamó maricón... ¡fue mi propia madre!».

Placa conmemorativa

La Junta de Distrito de Moncloa-Aravaca de Madrid instaló una placa en honor de Cristina Ortiz al cumplirse un año de su fallecimiento. Como homenaje, la asociación Arcópoli lanzó una recogida de firmas para que el Ayuntamiento de la capital otorgase a «La Veneno» una calle, sustituyendo la de figuras «homófobas» como son los doctores Juan José López Ibor (Distrito de Tetuán) y Juan Antonio Vallejo-Nájera (Arganzuela), «que durante el siglo XX, y de forma oficial, sometieron a decenas de homosexuales a tratamientos con electroshocks e incluso lobotomías con la intención de curarles». «Creemos que de esta manera nuestra ciudad estaría surcada por figuras visibles y libres de odio hacia colectivos minoritarios», apuntaron desde Arcópoli. «Cristina fue siempre muy sincera sobre la lucha contra el acoso y las agresiones que sufrió desde su infancia en Adra, su localidad de nacimiento, así como sobre la dura situación familiar que vivió».