Tippi y Hitch, a principios de los 60 - ABC
HOLLYWOOD

Tippi Hedren, en sus memorias: «Alfred Hitchcock me agredió sexualmente»

La actriz, de 86 años, habla por primera vez de las «torturas» a las que le sometió el cineasta

Los ÁngelesActualizado:

Sobre la querencia de Alfred Hitchcock (1899-1980) por las rubias se ha escrito largo y tendido: Janet Leigh («Psicosis»), Eva Marie Saint («Con la muerte en los talones»), Grace Kelly («Atrapa a un ladrón», «La ventana indiscreta»), Kim Novak («Vértigo»)... y, sobre todo, Tippi Hedren, a quien dirigió en dos de sus títulos más emblemáticos: «Los pájaros» (1963) y «Marnie la ladrona» (1964).

No es un secreto que Hitch, como le llamaban sus conocidos, deseaba a Tippi hasta la obsesión; de hecho, siempre se habló de soslayo del marcaje físico y psicológico al que sometió a la actriz durante sus rodajes. Pero ella jamás había hablado sobre esto con tanto detalle y crudeza como lo ha hecho ahora, a través de un libro de memorias en el que la madre de Melanie Griffith rinde cuentas con el pasado.

En «Tippi: A Memoir» (Harper Collins), no se anda con rodeos: «Alfred Hitchcock me agredió sexualmente», asegura en el volumen que mañana sale a la venta en Estados Unidos y al que ha tenido acceso en primicia «The New York Post». Según detalla la actriz, durante los seis meses de rodaje de «Los Pájaros» sufrió el acoso, la intimidación y la crueldad del cineasta británico.

Hitchcock fue siempre polémico, a la vez que excepcional. Su trabajo era cuestionado por sus propias estrellas. «Los actores son un rebaño», dijo en una ocasión a Paul Newman, a quien también advirtió: «Tu única motivación debe ser el salario».

Tótem del Hollywood dorado, el famoso director torturó a una jovencísima Hedren cuando, recién llegada de Nueva York a Los Ángeles, la contrató para el thriller. Hitch buscaba una chica que se pareciera a Grace Kellyy se fijó en aquella belleza cuyo currículum se limitaba a trabajos como modelo publicitaria. Hizo de ella una estrella, aunque a un precio demasiado alto.

Antes del rodaje, Hitchcock había advertido a los compañeros de Hedren, especialmente al atractivo Rod Taylor, que no debían socializar ni tocarla. Su frialdad hacia la actriz de Minnesota la traumatizó, hasta el punto que Suzanne Pleshette, también en el reparto, consoló a la asustada novata: «Es triste lo que te está ocurriendo, pero te prometo que no todos los rodajes son siempre así».

Aquella actitud del cineasta hacia su musa iba en aumento. La aislaba cada vez más, al tiempo que le relataba episodios escabrosos: si un día le confesaba que había tenido una erección dirigiendo una escena de Cary Grant con Grace Kelly en «Atrapa a un ladrón», al siguiente aparecía en su casa pidiéndole que le tocara. Hasta que llegó el momento en que se lanzó sobre ella en la parte trasera de su limusina tratando de besarla. «Fue un momento terrible, terrible, pero no se lo dije a nadie porque en los 60 no existían el ‘‘acoso sexual’’ ni el ‘‘acecho’’ como términos legales. Además, ¿quien de los dos tenía más valor para el estudio, él o yo?», escribe Hedren.

Cinco días de tortura

El punto álgido llegó al grabar la última escena del filme, en la que una bandada de pájaros ataca de manera feroz a su personaje. «El plan era utilizar ingenios mecánicos, pero Hitchcock mintió y prefirió animales reales. Ni el mejor preparador del mundo hubiera podido controlar los movimientos de las aves. Fue brutal, feo e implacable», cuenta la actriz. La tortura se extendió durante cinco jornadas y cuando un pájaro la picó cerca del ojo, se derrumbó: «Me senté en el suelo, incapaz de moverme, y empecé a llorar de cansancio». El medico exigió a Hitchcock que le diera a Tippi una semana de descanso, pero él se negó.

La interpretación de Hedren en «Los pájaros», que fue unánimemente alabada por los críticos, dio paso al rodaje de «Marnie la ladrona» un año más tarde. Había que cumplir un contrato. Durante esta nueva filmación, Hedren explica que el cineasta instaló una puerta secreta que conectaba su oficina con el camerino de ella, y que el departamento de maquillaje creó una careta con la imagen de Tippi para que Hitchcock se la pusiera. La gota que colmó el vaso fue un violento ataque en el reservado de la actriz. «Puso sus manos sobre mí de forma violenta. Fue un ataque sexual, perverso. Cuanto más peleaba con él, más agresivo se volvía», reconoce Hedren.

Si bien Hitchcock la había contratado para dos nuevos filmes, Tippi se negó a ponerse otra vez bajo sus órdenes. Ha rodado 52 películas más y reconoce que ninguna estuvo a la altura de las que hizo con Hitchcock. Pero aclara: «He convertido en una misión demostrar que él arruinó mi carrera, aunque nunca le di el poder de arruinar mi vida».