Rafa Nadal y Feliciano López
Rafa Nadal y Feliciano López - Gtres

Los tenistas de oro

Algunos jugadores de tenis a veces ocupan el podio de la portada del amor

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Lo que pasa con algunos tenistas es que a veces salen en el Roland Garros de las revistas sentimentales. Quiero decir que son unos famosos más allá de la raqueta, empezando o acabando por Rafa Nadal o Feliciano López. También nos sirven los nombres de oro de Fernando Verdasco, o David Ferrer. Son la generación dorada de Nadal. Son la maravillosa generación dorada del incalculable Nadal. A veces ocupan el podio de la portada del amor, antes o después de pelearle un partido a Federer. No son gentes que lleven con agrado, ni mucho ni poco, el juego más allá de su propio juego profesional, pero son apolos que repercuten también de campeones en los pliegos de la prensa, entre toreros y futbolistas.

Tirando de las biografías en curso de todos estos gloriosos, nos salen sus novias, o esposas, previsiblemente, porque el gentío ya no se conforma con conocer la marca del chándal. Nadal tiene una novia silente y serena, Xisca Perelló, a la que él llama «Mery». Es una chica de esquivar los focos de consorte, y en la grada lleva el entusiasmo por dentro. Lo contrario, en fin, de las consortes de escaparate de tanto futbolista. Nadal no es famoso de portada del colorín, aunque pudiera salir en cualquier portada, por méritos de prestigio, o sea, porque sí, a la contra de la moda, que agita famosos de garrafón.

Si miramos hacia la otra punta, nos sale Feliciano López, que tuvo, en días lejanos, un difícil noviazgo guadiana con la Miss España María José Suárez, y aquello acabó con mucho trueno de chisme. No ha sido la única famosa de Feliciano, que es un guapo de consenso. Citando rápido, constan romances de hemeroteca con Jessica Bueno y Ursula Corberó. Cargó fama de donjuán, pero hizo bien en rehuirla. El pasado de su relación con la modelo Alba Carrillo tuvo mucho futuro en las corralas de plató.

Fernando Verdasco, hoy hombre de Ana Boyer, enamoró en el pasado a la deslumbradora Ana Ivanovic. Hubo otras, como las actrices Dafne Fernández o Camille Belle, o la modelo Jarah Mariano, una criatura de fantasía que prorroga y prestigia el coro ya extinto de ángeles de los desfiles de Victoria’s Secret.

Ana Boyer fue la mujer que retiró a Verdasco de las mujeres. Desde hace años, David Ferrer anda fijo en Marta Tornel, con lo que también es un galán, sólo que a su manera. David se retiró del tajo deportivo hace unos meses, para ocuparse más a fondo de su familia. Feliciano, a ratos, ha sido tenista del romance, y así pasó el rato amargo de que cualquiera hablara de su vida como si fuera de la familia. A veces, le tocó jugar fino el tenis de la vida, que dura más que el tenis propiamente dicho. Donde milita de campeón sostenido. Llevó aquellos chaparrones de habladurías bajo el paraguas del silencio, sin soltar palabra alta o baja, y yo creo que con mérito. Y con acierto. Hasta hoy.