El tarot y los astros desvelan las claves de 2003

Por ROSETA L. DEL VALLE
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Ni bola de cristal, ni brujas averías, ni consultas a grotescas pitonisas, con velas negras incluidas. Los senderos del destino son misteriosos e inescrutables, pero aún con cierto escepticismo, desde tiempos inmemoriables existe una disciplina que estudia el movimiento de los astros, a través de cuya interpretación se pretende predecir el destino. Ahí es nada. De ello se encarga Karin Sylveira. Junto (o frente) a los astrólogos, se encuentran los videntes y entre ellos destaca Octavio Aceves, uno de los más reputados profesionales de la adivinación. Ambos ofrecen a ABC las predicciones para 2003, coincidentes en muchos casos, pero que en otros se mueven por órbitas distintas.

De esta forma, la primera mitad del año no será precisamente dulce para Carolina de Mónaco que -vaticina Karin- sufrirá ciertas «tensiones», además de las que suponemos que padecerá intentando domar a su marido, Ernesto Hannover. Por su parte, Octavio Aceves ve problemas de salud para el Príncipe Rainiero que desembocarán en una tutela, a modo de regencia, de Alberto de Mónaco y Carolina sobre Andrea Casiraghi, que será el sucesor de Rainiero. Mientras, Estefanía continuará haciendo de las suyas y sorprendiendo con romances insólitos. Como en el circo, más difícil todavía.

La Reina de Inglaterra dejará claro que el Príncipe de Gales (que finalmente se casará con Camilla Parker-Bowles) es su Heredero, y no el Príncipe Guillermo, como se venía especulando, según Aceves.

Tanto los astros como el tarot auguran para Melanie Griffith un año de amor y optimismo. Sin embargo, la esposa de Antonio Banderas tendrá que seguir lidiando con todos los rumores imaginables sobre crisis, rupturas y affaires. En principio, puede continuar (si de verdad le parece estético) con el nombre de su amado tatuado. Hay cosas peores.

«Prodigiosamente bien compaginados» encuentra Sylveira a la pareja formada por Tom Cruise y Penélope Cruz. El actor gozará de «felicidad afectiva hasta agosto», mientras que Pe «vibrará con una intensidad sin precedentes». Y su fortuna se debe en parte a que nació en domingo, que debe ser algo parecido a nacer de pie. Los astros y el tarot chocan aquí frontalmente ya que para Aceves no existe tal pareja: «Es un montaje. El tarot desvela que no es más que una unión amigable con fines profesionales».

Eugenia Martínez de Irujo atravesará a partir de junio «pista pesada en los asuntos del corazón», asegura Karin. Y si parece que a la hija de la duquesa de Alba no le favorecen los astros, en peor brete se encuentra su ex marido Francisco Rivera, también en lo que a asuntos sentimentales se refiere. Sylveira ve al diestro con malos rollos de corazón hasta 2007 por la influencia de Neptuno, que le hace ver la «realidad envuelta en bruma». Muy diferente (o radicalmente opuesta, de nuevo) es la visión que ofrece Octavio Aceves, quien augura una «clarísima reconciliación» de la pareja, «aunque ellos la nieguen y se enfaden conmigo por decir esto». Otros que firmarán un armisticio serán María Jiménez y Pepe Sancho, pero ya para 2004. «Es lo último que ellos mismos esperan y por eso me juego mi prestigio», comenta Aceves.

Sin niños por ahora pero felices encuentra Aceves al matrimonio formado por Alejandro Agag y Ana Aznar, que esperará hasta el año que viene para quedarse embarazada.

Aunque ya sólo mentaban su nombre los nostálgicos, aquellos que miran en el baúl de los recuerdos y, al estilo Karina, aseguran que cualquier tiempo pasado fue mejor, Isabel Sartorius fue la protagonista de la última quincena del año, y ya dio su particular campanada con exclusiva incluida y sin esperar a las de la Puerta del Sol. «Sumamente centrada y tomando las riendas de su vida, que rehará en el futuro y acabará teniendo dos hijos más», la ve Octavio Aceves. «Pronto se encontrará bajo la mirada de Júpiter», insiste Karin. Aunque a priori (y a posteriori) eso no dice nada, Sylveira interpreta que no puede haber nada más halagüeño en este año. Después de dar el decisivo paso de hablar por primera vez sobre su relación con el Príncipe de Asturias, encontrará que los astros le tienden una «mano amiga» en negocios y amores.

Para Julio Iglesias será un gran año, aunque con su patrimonio lo podría ser para cualquiera. Según desvela Sylveira, el cantante gozará de «buena temporada en todo orden de vida». Aunque, profesionalmente Julio ha estado un poco de capa caída, después del desigual éxito que cosechó con su gira veraniega, al parecer se compensará con un buen momento en el terreno personal, feliz al lado de Miranda y de los cuatro hijos que tienen en común.

No obstante, para su hijo Enrique, que no tiene rival en los escenarios, será un año más difícil, al menos hasta junio. Sylveira interpreta en las estrellas que el joven cantante tenderá a «cierta introversión afectiva en un tiempo de reestructuración amorosa». En tiempos de crisis (y en eso andamos) la palabra reestructuración pone a temblar a cualquiera. Quizá la relación que mantiene con Anna Kournikova (tenista famosa por no haber ganado ni un torneo y a pesar de ello mantener récords de aforo) sea la que tenga que esperar a que acabe la recesión (sentimental).

En su día fue demonizada, y ahora endiosada. Isabel Preysler afronta un año que, según Karin, no hará sino mejorar su presente. «Constelaciones afectivas luminosas, talento para la suerte, dominio del difícil arte del buen vivir...». «Estabilidad con Miguel Boyer», le augura Aceves, que no ve que ninguno de los hijos que tuvo con Julio Iglesias vaya a casarse en este año. «Enrique seguirá cosechando éxitos, Julio José, muy tranquilo, sin dar escándalos; y Chabeli irá a por el segundo hijo».

La primera mitad del año no será buena para Isabel Pantoja, que cierra un año trufado de triunfos y sinsabores, rabietas televisivas incluidas. No sabemos que tal saldrá parado Diego Gómez de las lecturas de Sylveira, que adelanta que en este año la tonadillera «preferirá la soledad a la compañía, ya que estará influida por Saturno». Aceves, no dice ni palabra de Saturno, y ofrece otra visión, ya que según sus consultas afianza su relación con Diego Gómez, aunque de momento no pasarán por el altar. El que sí se echará novia, según él, es Paquirrín.

A Mar Flores no le favorecerán las estrellas hasta final de año. Es entonces cuando disfrutará de «ventura personal y profesional», sin desvelar si es al lado de su comprensivo amigo y ahora marido, Javier Merino, con quien la modelo, presentadora de televisión y actriz eventual parece haber sentado la cabeza. Octavio Aceves observa en el tarot la «estabilidad y felicidad» que Mar Flores ha conseguido al lado de su actual pareja, «que se asentará en este año».

Norma Duval deja por fin atrás su «annus horribilis». «Fogosa y dinámica, está de enhorabuena hasta finales de agosto», asegura la astróloga. A la Duval no le han podido ir peor las cosas en el año que cerramos (la pérdida de su padre, la separación con Marc Ostarcevic, unión-ruptura-reconciliación-nueva ruptura con José Frade, el aborto que sufrió...) y una vez que se toca fondo, ya se sabe, todo es para arriba. Octavio ve claramente como Norma Duval y José Frade siguen caminos diferentes sin visos de reconciliación, mientras que, según él, Marc Ostarcevic padecerá lo suyo víctima de más engaños y montajes. En su línea. A la que no le ha llegado (ni por ahora parece que le vaya a llegar) el buen momento amoroso que tanto ansía es a Ana Obregón, que no sale de una para meterse en otra. Karin Sylveira ve a Ana bajo la influencia de Neptuno, lo que quiere decir que hasta nada menos que el año 2007 vivirá sumida en «ilusiones y desilusiones; autoengaños y desengaños». Va para largo. Todos los éxitos que le augura Aceves son en el terreno profesional con su serie, una película y nuevo programa, en un año muy intenso de trabajo y jalonado por algunos romances. Nada serio.

Michael Jackson, ahora también llamado el «colgado