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Tánger rinde pleitesía a Mohamed VI

El Rey ha pasado unos días en la ciudad costera, como evidencia la presencia de los guardias reales a las puertas de sus palacios

TángerActualizado:

No es para menos, le deben la modernización de la ciudad, el nuevo puerto deportivo Tanja Marina, industria emergente, colegios, campo de fútbol, entre otras mejoras de reciente construcción. Esta semana, el Rey esta allí, como indican los guardias reales vestidos de blanco que aguardan apostados en las puertas de sus palacios, porque tiene dos en la zona conocida como Vieille Montagne (Montaña Vieja). Una extensión de unos 20 kilómetros donde se concentran todos los palacios reales, gubernamentales y villas de multimillonarios cuyo coste mínimo es de tres millones de euros. El más faraónico es el palacio de 30 hectáreas propiedad del rey Salman, el monarca saudí que compró el terreno a Felipe González y que goza de acceso directo a la playa de Jbila y que linda con el magnífico hotel L’Emirage donde se alojan algunos de los miembros de su séquito, ni más ni menos que mil personas. Allí uno se pierde entre salones y patios, helipuertos, restaurantes y un muro blanco de casi dos kilómetros custodiado por cámaras de seguridad y policías.

La zona es la más exclusiva de la ciudad, al sur de Las Grutas de Hércules y cerca del cabo Espartel, la puerta de entrada al Atlántico. Unos kilómetros más hacia adelante está el Palacio Real, el que utiliza Mohamed VI para asuntos burocráticos. Pero allí no le gusta dormir y por eso adquirió hace años una residencia privada unos kilómetros más adelante del palacio real. El Mendoub, que como es como se llama, se lo compró a la familia Forbes. Una propiedad que levantó el mítico Malcolm Forbes, editor de la revista estadounidense Forbes y que cuenta con 40.000 metros de superficie. Allí celebró su 70 cumpleaños y reunió a casi un millar de invitados que viajaron desde Nueva York y Londres. La famosa Elizabeth Taylor actuó como anfitriona. Mohamed VI se lo compró directamente a los hijos del editor, cuando este falleció en el 90, para uso privado y tiene como vecina a una de sus hermanas.

Palacio Mendoub, que el monarca compró a los Forbes
Palacio Mendoub, que el monarca compró a los Forbes - ABC

En los últimos días se han celebrado las ceremonias por el 19 aniversario de la coronación de Mohamed VI de Marruecos. Zapatero y Moratinos han estado entre los principales invitados extranjeros a las festividades, que este año se han celebrado en el Palacio Marchán de Tánger.

Aunque fuentes oficiales no llegaron a confirmarlo nunca, es una realidad que el rey Mohamed VI se ha separado de su segunda esposa Lalla Salma. La estilosa monarca de melena cobriza y ojos azules que no acompañó al monarca durante su último ingreso hospitalario en París consecuencia de una arritmia cardíaca. Moderna para la cultura marroquí su estancia en la corte ha marcado un antes y un después en las rígidas costumbres de palacio. Lalla aseguró la sucesión al trono con dos hijos: el príncipe heredero Moulay Hassan, de 15 años, y la princesa Lalla Khadija, que acaba de cumplir 11. Pero la vida privada del Rey es una incógnita y nadie se atreve a dar detalles. De hecho, en Tánger aún dicen que tiene una mujer. Sin embargo, en las últimas apariciones públicas del monarca se le ha visto solo y luciendo un estilo cada vez más transgresor. Gafas de sol con monturas de oro, chilabas de 5.000 euros tejidas a mano en el propio palacio. El pasado domingo un super yate de lujo atracaba en la recién estrenada Tanja Marina. Va de incógnito, no deja registro portuario. A nadie le extraña porque el rey de Marruecos y el de Arabia reviven el cuento de las mil y una noches cada vez que pisan la excéntrica Tánger.