Mónica Hoyos
Mónica Hoyos - Supervivientes

SupervivientesEl drama familiar que se oculta tras el carácter de Mónica Hoyos

«A veces hay cosas que no se han entendido de mi comportamiento y es por un montón de motivos que pasé en mi infancia», explicó la peruana

MadridActualizado:

En la gala del pasado jueves tuvo lugar la última expulsión de la temporada, y Mónica Hoyos fue la concursante que tuvo la mala suerte de salir elegida. La peruana no vio nada bien que sus compañeros se pusiesen a bailar para celebrar la salvación de Fabio y protagonizó una de las expulsiones más tensas de «la historia de los realities», tal y como aseguró Jorge Javier Vázquez. «Soy muy competitiva y estoy triste por la expulsión», reconoció Hoyos. Anoche, la concursante contó que «no me gustó el gesto de mis compañeros de ponerse a bailar. Además, esto es un reality y creo que hay que mostrar los sentimientos de forma espontánea. De todos modos, "Supervivientes" ha sido la gran experiencia de mi vida».

El momento de la expulsión de Mónica Hoyos
El momento de la expulsión de Mónica Hoyos - Telecinco

Tras esto, Jordi González le dio la última sorpresa de su paso por Honduras: una llamada desde Lima (Perú) de su abuela Carmen, a la que cariñosamente llama como «mamama». «Mi niña preciosa, qué alegría hablar contigo. Estoy muy orgullosa de ti. A pesar de mis miedos de que entrases en este concurso, pero la gente te ha reconocido como una gran supervivientes. He sido feliz cuando te veía cuando cantabas, reías, bailabas y lloraba cuando lo pasabas mal. Ahora el juego se acabó y has tenido que salir fortalecida con las enseñanzas. Para mí tú eres mi guerrera y mi campeona», a lo que una emocionada Mónica Hoyos le respondía: «Tú me enseñaste a guerrear y a luchar».

Una emotiva llamada que culminó con una de las confesiones más duras de la televisiva dentro del reality. «Aprovechando que mi abuelita ha entrado en directo quiero decir que yo soy quien soy gracias a ella porque me ha ayudado mucho. Mis padres se separaron cuando yo era muy pequeña y sufrí muchísimo. Siempre he tenido una responsabilidad con mi familia innata que no me ha dejado disfrutar de un montón de cosas. No es el momento de contar mi niñez, pero sí agradecerle a mi abuela que me ha dado los principios y la fuerza de tirar para adelante con mi hija», y añadió: «A veces hay cosas que no se han entendido de mi comportamiento y es por un montón de motivos que en la infancia pasan y gracias a Dios lo superas con una abuelita tan guerrera como la mía».