AFP

Silvana López, la primera dama que dejó boquiabierto a Putin

La esposa del flamante presidente de Paraguay, Mario Aldo Benítez, se ha propuesto recuperar la figura institucional de la consorte en la Presidencia del país

Madrid Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Lo tiene, y siempre lo tuvo, todo. Silvana López Moreira Bo (44 años), es guapa por naturaleza, rica por su familia -y la de su marido- y eternamente joven si la juventud, como enseña la experiencia, es cuestión de espíritu.

La primera dama de Paraguay dejó (literalmente) con la boca abierta a Vladímir Putin en la inauguración en Moscú del Mundial de Rusia. La mujer del flamante presidente, Mario Abdo Benítez (46), deslumbró al mundo esta semana en unos actos de investidura que hicieron recordar el glamur de ceremonias más propias de la América del Norte que del Sur. «Esa mujer», como se refieren a ella las que la admiran, la envidian o la desprecian por sus orígenes de bienestar heredado, parece haber calentado la olla de las revistas, con sabor a salsa rosa, con un estilo inesperado, «caliente y salado», como le gusta cocinar.

Promesas desde el cargo

La figura de las mujeres paraguayas en la historia refleja el destino de supervivencia de un país donde las guerras se llevaron a los hombres y la paz la mantuvieron, como a los hijos, ellas. Ser mujer en Paraguay significa tener ADN de luchadora, conocer que los hijos serán tuyos y los padres de muchos otros, como se vio con el exobispo, expresidente y actual senador, Fernando Lugo. Silvana López, licenciada en Márketing en la Universidad Americana y nieta de Nicolás Bo, unos de los hombres del régimen del fallecido dictador Alfredo Stroessner, no sufrió esas desdichas de los pobres ni de la clase media, pero las conoce y promete, dentro de la esfera institucional que le corresponde, cambiar las cosas.

Su primera iniciativa, enunciada, será recuperar del exilio económico a aquellas mujeres que cruzaron la frontera, dejando a sus hijos atrás, para forjarse un futuro mejor para todos. «Mamá, vuelve a casa», es el proyecto que la mujer de blanco, a la que las televisiones no se cansaron de enfocar, se plantea desarrollar.

Moderna con su vestuario y conservadora de pensamiento, con «Marito», como se conoce en Paraguay al flamante presidente, se estrenó en un acto político a finales de febrero. Eligió el Día de la Mujer Paraguaya y pronunció un discurso en la Conmebol ante una multitud de seguidores de la Lista 1 que encabezaba su marido y que le dio la victoria en las urnas. Entonces, se refirió a las esposas como «el cable a tierra» de sus maridos.

Madre de Félix (24), Sebastián (22), Victoria (21) y Mauricio (12), recuperó el amor de adolescente cuando menos lo esperaba. Novia del presidente en sus tiempos de estudiantes en el colegio de San Andrés, exclusivo entre los exclusivos, cada cual siguió su camino durante un largo paréntesis. Ella se casó con José Félix Ugarte, rico ganadero y padre de sus tres primeros hijos. En simultáneo, el matrimonio de su actual marido con Fátima María Díaz Benza tenía dos hijos.

El divorcio parece que les llegó a la misma hora y el reencuentro fue inevitable para «Marito» que no dudo en escribir en su cuenta de Instagram: «El amor eterno nunca se olvida». Juntos de nuevo lo mejor o la faceta más exitosa a la que puede aspirar una pareja con ambiciones estaba a punto de llegar: la presidencia de Paraguay.

Silvana López Moreira Bo, volverá a abrir las puertas del despacho de la primera dama del Palacio de los López, cerradas a cal y canto durante los mandatos de Fernando Lugo y Horacio Cartes (de 2008 al 2018). El último, divorciado y sin ganas de reincidir, ordenó echar el cerrojo a esas dependencias en el 2013. Ella promete mantenerlas de par en par los próximos cinco años, el tiempo que dura el mandato de su marido y, de rebote, el suyo.