Sienna Miller
Sienna Miller - REUTERS

Sienna Miller: «No soy una chica idiota y frívola que va de fiesta en fiesta»

La actriz relata su amarga lucha contra los medios por la imagen que difundieron de ella

LOS ÁNGELESActualizado:

Sienna Miller (35 años) regresa a la gran pantalla con la película «Live By Night», inspirada en el libro de Dennis Lehane, a las órdenes de Ben Affleck. Alejada del mundo de la moda y de los focos, la actriz se ha reinventado en Nueva York, adonde se ha mudado con su hija. Aficionada a la lectura y con muchos deseos, entre ellos comprar los derechos de varias novelas y desarrollar sus propios proyectos, Miller habló con ABC sobre sus difíciles años junto a Jude Law y esta nueva etapa de su vida.

¿Cómo fue su reacción cuando leyó por primera vez el guión de «Live by Night» escrito por Ben Affleck?

El libreto era fantástico. Ben es un gran escritor y me gustó cómo representó tres personajes femeninos muy distintos. Me fascinó el aspecto poético de mi personaje, su lírica en la forma de hablar y de expresarse. Creo que es una amalgama del libro que inspiró la historia.

¿Conocía el libro?

No. Había leído otros libros del autor, que escribe de una forma muy cinematográfica pero, Ben ha añadido su personalidad al guión y yo sentí mío el personaje cuando lo leí. Pude ver, casi inmediatamente, que ella vive en el lado equivocado de la carretera. Es una irlandesa con mala suerte.

Captura con mucha intención la inseguridad de su personaje. ¿Se siente cercana a esas emociones?

Es algo que todos hemos sentido en algún momento de nuestra vida. Sinceramente, no fue lo más complicado de interpretar. Ella es una mujer de la calle que se siente inferior a los demás, una actitud que muchas mujeres hemos tenido que experimentar. Para mí es fácil encontrar la vulnerabilidad de mis personajes porque siempre he peleado contra la gente que trata a los demás con superioridad. Me avergüenza ver cómo, todavía, muchas mujeres tienen que soportar malos tratos.

Parece una mujer sensible

Lo soy. Soy muy intuitiva, una mujer que se deja llevar por su instinto, lo que me facilita acceder a mis emociones y me ayuda en mi trabajo como actriz. Sin embargo, complica mi existencia porque es más difícil para mí navegar en la vida.

¿Se ve a sí misma diferente con la maternidad?

Ahora me respetan más. Cuando veo las interpretaciones que hice antes de tener a mi hija, no me parecen distintas a las de ahora. Creo que hoy en día la gente me toma más en serio porque han dejado de verme como una celebridad vacía que era famosa por tener un novio conocido. La percepción en este negocio es enorme y algo contra lo que lucho a diario. Yo me volví famosa, como muchas celebridades de la televisión, por mi pareja (Jude Law) y eso influyó en la percepción del público.

Es fascinante cómo usted no se parece a la persona que uno imagina a través de las revistas.

Lo sé, todo es percepción. Muchos me ven como una rubia idiota y rubia. Pero en realidad soy bastante lista y muy interesante.

¿En algún momento se ha hartado de esa imagen?

Sí. Toda mi jodida vida he estado peleando contra esa imagen. No soy la chica idiota y frívola que va de fiesta en fiesta. Siempre he sido más profunda que eso, y me molesta ese retrato mío creado por la cultura de los tabloides. En mi país se dedicaban a inventar historias y yo me dedicaba a retarles en el juzgado. Mi pelea ha durado casi una década.

¿Cree que los medios siguen siendo igual de poderosos?

A día de hoy, la gente tiene más control de su imagen gracias a las redes sociales. Uno puede pelear en directo contra las cosas horribles que se escriben.

¿Las utiliza?

No (ríe), aunque tal vez debería. Uno hace más dinero en esta profesión si se publicita en las redes sociales. Es mucho más inteligente, pero me resisto porque no me gusta esa comunicación ni creo que haga a la gente más feliz. Soy un dinosaurio en mi industria por no participar de las redes sociales.

¿Le gusta verse en pantalla?

No. Es difícil para mí. Es extraño este trabajo porque la meta es no volverte vanidoso y no dejarte llevar por tus propias emociones, sino por las del personaje. Si uno piensa que es brillante, está alimentando el lado equivocado y no se ayuda creativamente. Yo no quiero ser consciente de mí misma cuando actúo.

¿Tiene pensado trabajar en el futuro como cineasta?

Tal vez, aunque estoy más interesada en comprar derechos de varias novelas y desarrollar mis propios proyectos. Quiero historias sobre mujeres, mujeres fuertes. Estoy cansada de ver en las películas que solo los hombres son brillantes.

¿Qué está leyendo en este momento?

Estoy leyendo «The Outsiders». Leer es mi refugio. Me he educado leyendo libros y los aprecio.

¿Usted se mudó a Nueva York?

Sí. Yo trabajo en América y vivo en Londres, aunque voy a mudarme a Nueva York definitivamente porque mi hija empieza el colegio. Reconozco que echo de menos algunas cosas de Londres, pero Nueva York tiene algo que me encanta. Me gusta educar a mi hija en una ciudad que la asalta con nuevas experiencias, que es una vida real, dura, fea, bella y, sobre todo, honesta. Londres está más escondida, es más intelectual y el reto es distinto.

¿Ha dejado de interesarse por la moda?

Me gusta expresarme a través de cómo visto, pero la moda nunca me ha interesado. Jamás me he dejado llevar por modas. Me gusta que me presten ropa bonita pero ya no tengo tiempo para ir de tiendas. Ahora me preocupo por los almuerzos del colegio, no por la ropa que me pongo.