FOTOS: J DE DOMINGO Y AP  Un 7 por ciento de encuestadas elige a Sharon Stone para acostarse con ella  Sofía Mazagatos va con unas gafas de sol de las de estrella

Siempre nos quedará la celulitis

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| FACTOR 32 |

Por ROSA BELMONTE

Está visto que Elsa Pataky es intocable. Para desconsuelo de muchos, claro. Es intocable porque le tocas un pelo o un apóstrofe y como represalia acaba metiéndose en tu página. Ella, Juan Manuel de Prada y el pedazo peluco de la chica (¿un Chanel J12?). Que digo, Juan Manuel, que tengo un moratón en el brazo derecho que también puedes tratar de descifrar. Lo de la rubia es una runa vikinga y el logo de su marca de ropa (bragas, por ejemplo). También tengo celulitis. Tanto decir que te gustan las mujeres con celulitis y me sales con ésta (que seguro no tiene ni un miligramo). Si te sigue gustando la piel de naranja, silba. El moratón del brazo desaparecerá pero siempre nos quedará la celulitis. Me pregunto para qué cuento semejante intimidad. Ya lo sé, es por solidaridad con la juez de Roquetas de Mar, que da la cara para confesar a los periodistas que no ha tenido una crisis de ansiedad sino un problema ginecológico. Hay aspectos de la vida judicial de los que no necesito tanta información. Será ansiedad ginecológica. Quizá le pasa lo que a Yola Berrocal («Yo tengo un árbol ginecológico muy grande»). Me creo la versión de Su Señoría porque si te pones a mentir alegas que has tenido un problema en una rodilla o en el páncreas. No entre las piernas, que eso no le importa a nadie.

Escribo esto mientras miro a Sofía Mazagatos (a un metro). Es un mito para mí y ha ido a sentarse al lado. Antes ya había coincidido con ella en el control mientras ambas nos quitábamos el cinturón (eso une mucho). No hay como andar por el aeropuerto con unas gafas de sol de las de estrella de incógnito para atraer las miradas del personal. Va toda de blanco. Transparente. Una falda tan transparente como aquella que llevaba Lady Di antes de casarse, cuando cargaba en la cintura niños ajenos (ajenos a ella y a su marido). Las extremidades que se le transparentan acaban en chanclas. Otra. Chanclas un poco de vestir pero chanclas (chanclas y de vestir es un oxímoron). Me apunto a Sofi en la lista. En esa lista la primera es Laura Ponte (las de la gallega eran de goma). Sofía está en varias listas. La de las chanclas, la de inventora de acepciones («Me gustan los toreros que están en el candelabro»), la de okupas de alto standing y la de presuntas lectoras («Me encanta lo que escribe Vargas Llosa. No he leído nada de él pero le sigo»). En esta última lista están también Melendi y Victoria Adams. Estos dos largan que nunca han leído un libro. En el fondo se trata de algo tan íntimo como los trastornos ginecológicos. A la gente le ha dado por decir la verdad. Victoria no tiene tiempo para leer libros pero sí para revistas de moda. La entiendo. Me pasa lo mismo. De hecho estoy a punto de facturar por Seur unos cuantos libros y hacer sitio para zapatos en la maleta. Si me deshago de «Jane Eyre» (en pasta dura y traducción de Carmen Martín Gaite) me caben dos pares. Me quedo con Nancy Mitford, que ocupa poco. Me tendré que deshacer también de alguna revista de moda tipo tocho. El «Vogue» italiano de julio por ejemplo. Impresionada estoy todavía por «Makeover madness», el reportaje sobre cirugía plástica con fotos de Bruce Weber y con Linda Evangelista de principal modelo. Da miedo verla con esas vendas en la cabeza. Un poco como Joan Crawford en «Galería nocturna». Se dice que el reportaje es una recreación de la aventura quirúrgica de Sharon Stone. Pura envidia.

Sharon Stone es la guapa casi madura. En el número de agosto del «Elle» francés han hecho una encuesta entre sus lectoras bajo el título «Esta noche me acuesto con...». El ganador es Brad Pitt (aunque la que se acueste con él sea Angelina Jolie). La sorpresa ha sido que el siete por ciento de las lectoras ha elegido a Sharon Stone. Cuando pase eso con la Pataky, hablaremos.

Sofía Mazagatos es un mito y está en la lista de presuntos lectores, donde también están Melendi y Victoria Adams

Creo a la juez de Roquetas porque si te pones a mentir alegas un problema en una rodilla