Arola y Fominaya, unos días antes de la apertura de «Por la Jeta»
Arola y Fominaya, unos días antes de la apertura de «Por la Jeta» - ISABEL B. PERMUY

Sergi Arola abre un local con Silvia Fominaya: «Es el amor de mi vida»

El cocinero ayuda a la expresentadora a emprender un negocio propio en La Coruña

MadridActualizado:

Hay quienes sostienen con toda firmeza que entrelazar el afecto con los negocios no es una decisión muy acertada. Más aún si se trata de dos personas entre las que existió alguna vez un vínculo amoroso. Sin embargo, al observar el brillo en los ojos de Sergi Arola al mirar de costado a su futura socia y expareja Silvia Fominaya, las teorías más sólidas parecen derrumbarse y es posible ver que el amor también puede ser el mejor cimiento sobre el que construir cualquier proyecto.

El chef, consagrado a nivel internacional y que divide su tiempo entre distintos países, no da rodeos a la hora de hablar de la modelo: «Silvia es el amor de mi vida y revolucionó mis convicciones y prioridades». Según explica a ABC, esta admiración hacia su expareja -de quien dice que es su «musa y mucho más»- le llevó a ayudarla a emprender un negocio en Galicia, región donde ella vive en la actualidad. Fominaya va a ser la que esté al frente del negocio en el día a día. Este local gastronómico, que abrirá sus puertas el próximo fin de semana en La Coruña (calle Barrera, 3), lleva el curioso nombre de «Por la Jeta» e implica todo un desafío empresarial para la expresentadora, que además es imagen del nuevo Citroën C3.

A diferencia de lo que podría pensarse, el hecho de haber tenido una relación se volvió algo que ambos capitalizaron en pos del nuevo negocio. «Conocemos nuestros límites, fortalezas y debilidades», explica la empresaria. Incluso ambos comparten una cualidad que los clientes evidenciarán al visitar el restaurante gallego. «Los dos somos muy metódicos y meticulosos», destaca Arola.

Un destino atado a Galicia

No se requiere un gran poder de observación para advertir que la expresentadora tiene en su corazón las marcas de heridas del pasado, como fue la separación de Pablo González a principios de 2015, por quien la expresentadora puso freno a su carrera, algo que ahora lamenta. «Recomiendo a las mujeres que nunca dejen un trabajo por un hombre», alienta. Según cuenta a ABC, los inicios de su relación con su expareja tuvieron lugar en La Coruña. Actualmente, Fominaya reside en Vigo.

El amor por esta tierra se lo contagió a su ahora socio a mediados de 2015, cuando eran pareja. «Antes de conocer a Silvia, había ido solo dos veces», cuenta el chef entre risas. Mientras que resulta evidente que para Fominaya la incursión en el mundo de la gastronomía es toda una novedad, es curioso que, a pesar de su trayectoria, Arola también encuentra en esta incipiente experiencia un gran desafío. «Nunca he hecho nada igual», arroja el cocinero. El catalán explica que se trata de su «primera vez en un proyecto que tiene más de ilusión que de recursos», al mismo tiempo que destaca que «el secreto de este emprendimiento radica en los sentimientos».

Es inevitable que el «sello propio» de Arola sea un ingrediente clave en el menú, que tiene dos ejes centrales: los clásicos del chef español -como sus míticas patatas bravas- y una variedad de productos frescos que buscarán seducir a los comensales a través de sus aromas y sabores. Si bien el proyecto tiene como motor un interés comercial impulsado a partir de una inquebrantable amistad, hay una segunda razón -tal vez, más de peso- que llevó a la expareja a engendrar esta idea y, cuando Fominaya habla de ello, lo hace con una voz temblorosa y un sentimiento genuino.

«Me separé muy bruscamente y Sergi fue uno de los amigos que se preocupó por que yo me reinsertase laboralmente. En la televisión sucede que, cuando frenas, pasas al olvido», confiesa la expresentadora. Entonces el chef le sugirió poner en marcha un restaurante juntos, para ayudarla a salir adelante, aunque entre ellos no funcionase una relación más allá de la amistad. «Si hubiera podido montarle un programa de televisión, lo habría hecho», aporta él con ternura. Que hacen un buen equipo solo se sabrá cuando este nuevo proyecto lleve varios meses de rodaje. Lo único claro ahora es que a los dos les va mejor «juntos pero no revueltos».