Rocío Carrasco
Rocío Carrasco - Gtres

Rocío Carrasco vuelve a anteponer a sus amigos frente a su propia familia

La joven tuvo un detalle con el cantante Miguel Poveda que ha podido avivar una de las mayores tensiones que mantiene actualmente la familia Jurado

MadridActualizado:

Este fin de semana, el cantante Miguel Poveda acudió como invitado especial a «Viva la vida» para contar algunos de los aspectos más personales e íntimos de su vida. Así, el artista compartí sus vivencias como padre gracias a la gestación subrogada. Explicó que cuando viajó a Los Ángeles conoció a una persona con la que conectó y se ofreció a llevar a su hijo Ángel en su vientre: «El término más apropiado sería ‘gestación subrogada’, no he explotado a una mujer, no he comprado a un niño como gente cruel dice. Esa mujer de forma voluntaria y con una sonrisa me dijo ‘yo estoy ahí contigo, y mi marido e hijos también», aseguró.

También se sinceró sobre su relación con Rocío Carrasco, con quien mantiene una estrecha relación de amistad. La hija de Rocío Jurado sabe que la admiración que el cantante sentía hacia su madre, por lo que quiso tener un detalle muy especial con él. «Tuvo un detallazo conmigo que yo no me lo puedo ni creer y me regaló la última bata de cola con la que Rocío Jurado había cantado. Fue en el programa de RTVE. Yo lloraba. Rocío eres una persona con mucha clase y te quiero muchísimo», dijo mirando a cámara.

Museo

Un impresionante regalo que podría avivar la llama de una de las mayores tensiones que mantiene actualmente Carrasco con su familia: la apertura del museo dedicado a «la más grande». Y es que el Museo Rocío Jurado en Chipiona no termina de arrancar por desavenencias entre los herederos de la cantante y el propio Ayuntamiento. Construido desde 2016, discrepancias entre la familia han impedido su apertura al público.

Para la corporación municipal era ilegal una serie de exigencias impuestas por la familia Jurado, ya que Rocío Carrasco quería contratar ella misma el personal del futuro museo, aunque la hija de la artista cedió finalmente en este punto. También hubo discrepancias económicas; el convenio establecía que Rocío Carrasco cobraría 30.000 euros anuales más el 50 por ciento del precio de las entradas vendidas, una cuestión que generó discrepancias. Las diferencias se han reducido en los últimos meses y el Ayuntamiento confía en que el próximo septiembre pueda haber un acuerdo.