Don Felipe y Doña Letizia en la sesión fotográfica del pasado verano
Don Felipe y Doña Letizia en la sesión fotográfica del pasado verano - AFP

Quince años del primer verano real de Doña Letizia en Mallorca

Los Reyes y sus hijas se trasladarán hoy a la isla, donde Don Felipe alternará ocio y trabajo

Palma de MallorcaActualizado:

Hoy se espera que los Reyes y sus hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía, lleguen finalmente a Palma de Mallorca después de que Don Felipe decidiera retrasar su traslado para atender asuntos oficiales en Madrid. A lo largo del día de hoy, probablemente por la tarde o noche, la Familia Real se instalará en Palacio de Marivent, como viene haciendo desde hace 46 años, para pasar unos días en la isla en los que el Rey alternará el trabajo con el deporte y el ocio. Todo parece indicar que hasta mañana, jueves, no habrá oportunidad de ver en público a todos o a alguno de sus miembros.

Para Doña Letizia este será el decimosexto verano en Mallorca como miembro de la Familia Real. Atrás quedan tres lustros en los que la primero Princesa y después Reina no ha faltado un solo año a su cita con la isla, pero en los que tanto ella como su entorno familiar han experimentado una enorme transformación. Lo que sigue igual, a su pesar, es el enorme revuelo mediático que produce su presencia allá donde va y que ya la sorprendió en julio de 2004 cuando, recién casada, pasó sus primeras vacaciones en Marivent. En aquel verano, Doña Letizia sí salió un par de días a contemplar las regatas de la Copa del Rey, en las que competían Don Felipe, Don Juan Carlos y Doña Cristina, y pensó que si iba igual vestida en las dos ocasiones, con un kaftán blanco y unos shorts del mismo color, los fotógrafos perderían interés. «Me pongo el uniforme de todos los días para ver si se cansan de las fotos», comentó.

Presión mediática

Pero aquella fórmula no le dio el resultado que buscaba y, quince años después, la Reina sigue suscitando un gran interés mediático, sobre todo cuando se trata de su vida personal y familiar, que es la parte que está más expuesta en Mallorca y la que ella siempre ha tratado de proteger.

Don Felipe y Doña Letizia en el Real Club Náutico de Palma de Mallorca. Aunque la Reina no comparte la afición náutica del Rey, todos los veranos le suele acompañar algún día a embarcar.
Don Felipe y Doña Letizia en el Real Club Náutico de Palma de Mallorca. Aunque la Reina no comparte la afición náutica del Rey, todos los veranos le suele acompañar algún día a embarcar. - AFP

Fue precisamente la presión mediática la que le llevó en el verano de 2010 a formular una pregunta ante los periodistas desplazados a Mallorca que luego se tergiversó, se sacó de contexto y se volvió en su contra. Comentaba Doña Letizia la dificultad que tenía para disfrutar de unos días de descanso en la intimidad. De hecho, en 2007 se había publicado una foto robada muy poco nítida en la que aparecían ella y Doña Sofía en traje de baño. «¿Esto son vacaciones privadas?», preguntó, en alusión al ejército de cámaras, fotógrafos y periodistas que arrastraba allá donde iba. Y la respuesta la recibió al año siguiente, en 2011, cuando se publicó un amplio reportaje de 19 páginas -ella salía en catorce- con fotografías robadas durante una excursión de la Familia Real a la isla de Cabrera, en la que Doña Letizia aparecía, como es natural, en bikini.

En estos quince años Mallorca ha sido también testigo de la evolución de la Familia Real, que pasó de tener dieciséis miembros en el reinado de Don Juan Carlos a los seis de la actualidad. La isla ha sido escenario de su primer embarazo, de los primeros pasos de sus hijas, de las ocurrencias de la Princesa y la Infanta Sofía, de excursiones en familia y de sus mejores y peores momentos con Doña Sofía. Como en todas las familias, ha habido enfados y reconciliaciones, y en alguna ocasión, a la vista de todos.

La isla ha sido escenario de los mejores momentos entre las dos Reinas, y también del incidente de 2018 en la catedral
La isla ha sido escenario de los mejores momentos entre las dos Reinas, y también del incidente de 2018 en la catedral - REUTERS

La incorporación de Doña Letizia a la Familia Real también supuso otra forma de apreciar y promocionar Mallorca. Frente a una Familia Real que llevaba la pasión náutica en las venas desde hace varias generaciones, la afición de Doña Letizia por la vela y el mar es perfectamente descriptible, por lo que ella empezó a proponer excursiones al interior de la isla y a lugares con encanto o atractivo cultural, que han ayudado a promocionar el lado menos conocido de Mallorca.

Con el cambio de reinado, Don Felipe y Doña Letizia acercaron la Corona a la sociedad balear, y sustituyeron la cena que Don Juan Carlos y Doña Sofía ofrecían a las autoridades por una recepción mucho más numerosa a los distintos sectores del archipiélago. Y, además, cuando la tragedia se cebó en San Lorenzo, en octubre pasado (las inundaciones dejaron trece fallecidos), se desplazaron a la isla para compartir también los momentos dolorosos con sus vecinos.