La princesa Masako vuelve a sonreir en Holanda

«Nunca habíamos visto algo así». Con estas palabras definía ayer un periodista japonés el tono distendido y familiar de la visita con carácter privado de los Príncipes Herederos del país del Sol

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«Nunca habíamos visto algo así». Con estas palabras definía ayer un periodista japonés el tono distendido y familiar de la visita con carácter privado de los Príncipes Herederos del país del Sol Naciente, Naruhito y Masako, a Holanda, un viaje de quince días con el que la Casa Imperial nipona pretende que Masako aleje los fantasmas de la depresión causados por no poder dar un varón a Naruhito (la pequeña Aiko, de cuatro años, está excluida de la Sucesión mientras no se derogue la Ley Sálica en Japón). En realidad, respondieron a una invitación de la Reina Beatriz para que pasaran quince días de descanso en un castillo de la apacible Apledoorn. Allí, la Princesa «triste» ha vuelto a sonreír.