Preysler y Cuevas, dos gotas de agua

Cumbre de casualidades fue la cena de gala que se celebró en Nueva York con motivo de los galardones del Instituto Español Reina Sofía que premió a los dueños de «Hola» (Mercedes Junco y su hijo

Beatriz Cortázar
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Cumbre de casualidades fue la cena de gala que se celebró en Nueva York con motivo de los galardones del Instituto Español Reina Sofía que premió a los dueños de «Hola» (Mercedes Junco y su hijo Eduardo), así como para el escritor Mario Vargas Llosa y el que fuera alcalde de esa ciudad, Michael Bloomberg.

Con la presencia de la Infanta Doña Elena y su esposo Jaime de Marichalar el éxito de la ceremonia estaba asegurado en cuanto a reunión de elegantes.

La Duquesa de Lugo barrió para casa con su modelo de Oscar de la Renta apostando por los volúmenes y los grandes lazos y dejando mucho más sosas al resto de las invitadas entre las que no faltó una Melanie Griffith casi irreconocible.

Más delgada y con nuevo «look» facial, la señora de Banderas mantiene una auténtica lucha contra el paso del tiempo y no me extrañaría que haya recurrido a las expertas manos del doctor Chams o su colega Zaiac, los más solicitados, de ahí que cada vez que pasen por Madrid (Zaiac viene desde Miami hasta el Instituto de Maribel Yébenes cada tres o cuatro meses) colapsen las consultas de los centros donde atienden.

Pero decía que fue la cumbre de las coincidencias y es que no resulta fácil encontrarse en el mismo acto con Isabel Preysler y Paloma Cuevas, los dos iconos de la elegancia en las encuestas de «Hola».

La de Nueva York fue la última salida pública de Isabel que se prepara para su gran noche, el próximo jueves, en la fiesta que la joyería Suárez ofrecerá en Madrid para presentar su nueva colección.

Digna sucesora de su estilo es hoy Paloma Cuevas, señora de Ponce, que también acudió a la cita con una imagen muy similar a la de la propia Isabel. Paloma ha sido su sustituta en el popular anuncio de los bombones y la verdad es que los de la empresa no se han roto mucho la cabeza: han rodado el mismo spot que hacía Preysler sólo que cambiando a la protagonista. Demasiado parecido como para poder distinguirlas.