La polémica Britney Spears vive sus horas más bajas

El frenesí y la crisis que vive la décimo segunda mujer más rica del mundo del espectáculo en EEUU, Britney Spears, alcanzó esta semana sus horas más bajas con dos entradas y salidas de un centro de

Washington. EFE
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El frenesí y la crisis que vive la décimo segunda mujer más rica del mundo del espectáculo en EEUU, Britney Spears, alcanzó esta semana sus horas más bajas con dos entradas y salidas de un centro de desintoxicación y el afeitado del cabello.

Aquella cantante con "imagen de niña buena" que se mostraba siempre convencida de que acudiría virgen al matrimonio parece vivir, a tenor de sus apariciones públicas, uno de sus peores momentos personales.

Nacida en 1981 en el estado de Luisiana, Spears se convirtió en pocos años en una figura pública y famosa por algunos espacios de Disney en la televisión estadounidense en la década pasada.

Sin embargo, fue su disco "Baby one more time" el que la catapultó al mundo de la música en 1998, seguido al año siguiente de "Oops, I did it again". Ambos tuvieron ventas millonarias en medio mundo y el primero alcanzó los 25 millones de álbumes. Sólo del sencillo de su primer disco vendió en todo el mundo nueve millones de copias.

Los especialistas en el mundo de la música calculan que la artista, que cuenta con cuatro discos en el mercado, ha vendido alrededor de 50 millones de copias.

Pero a su vida discográfica hay que unir su faceta cinematográfica y publicitaria, donde ha sido imagen de varios productos, entre ellos una conocida bebida gaseosa, y ha lanzado dos perfumes.

El primero de ellos, "Curious", le supuso un reembolso, sólo en EEUU, de unos 90 millones de dólares.

El éxito profesional de Spears fue siempre en paralelo a una vida aparentemente intachable, y más en una "niña" que se movía cómo pez en el agua en el mundo del espectáculo, rodeada de adultos.

Hasta ese momento su única relación sentimental conocida fue con el también cantante estadounidense Justin Timberlake, con quien mantuvo un noviazgo de cuatro años que rompió en el 2002.

La primera aparición "rebelde" de la artista, ya por entonces ganadora de premios prestigiosos como los Grammy, se produjo en el 2003 cuando en la entrega de los premios MTV cantó junto con Christina Aguilera y Madonna la canción de ésta última, "Like a Virgin" (Como una virgen).

En dicha actuación, Spears y Aguilera se dieron un beso en la boca con Madonna, lo que hizo que muchos empezaran a ver al "angelito" como alguien atrevido, osado y rebelde.

Al año siguiente, en enero del 2004, Spears tuvo otro comportamiento anómalo para su imagen pública: se casó en Las Vegas con su amigo de la infancia Jason Allen Alexander y su matrimonio fue anulado un día después.

En septiembre del mismo año contrajo nupcias con Kevin Federline, un bailarín cuya compañera sentimental, la actriz Shar Jackson, estaba embarazada en ese entonces.

Spears y Federline fueron padres de dos hijos: Sean Preston y Jayden James, de los que, tras el divorcio de la pareja, en diciembre del 2006, comparten la custodia.

Durante los dos años de matrimonio Spears mantuvo una actividad pública de muy bajo perfil, con salidas reducidas aunque ampliamente fotografiadas y publicadas.

En algunos casos se mostraban imágenes de la cantante conduciendo con su hijo en las rodillas o llevando el asiento del bebé en el coche, mal atado.

Pero han sido los dos meses transcurridos desde su separación los que más han sorprendido a su audiencia.

La cantante ha aparecido con una imagen totalmente desaliñada y en algunas ocasiones sin ropa interior. En otras se ha fotografiado hasta su vómito en una de sus salidas nocturnas y siempre acompañada de las díscolas Paris Hilton, Nicole Ritchie y Lindsay Lohan.

El culmen se produjo hace una semana cuando Spears se afeitó la cabeza y se hizo un par de tatuajes, a lo que siguieron dos entradas y salidas de sendos centros de desintoxicación que han acabado con su estancia, ya van tres días, en el centro "Promises" de Malibú (California).

Salvo los consabidos rumores, nadie sabe a ciencia cierta las razones de este cambio radical de estilo de vida y de comportamiento, pero nadie duda de que Spears ha caído en una espiral que algunos temen que no tenga un final del todo feliz.