Pisa morena, pisa con garbo, que un relicario te voy a hacer

Si hay días de sequía famosil, ayer fue uno de ellos. Al desfile de José Miró vino gente de Mallorca, pero sin pasarse. La presidenta de la diputación, Francina Armengoll, y la primera teniente de

R. BELMONTE. MADRID.
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Si hay días de sequía famosil, ayer fue uno de ellos. Al desfile de José Miró vino gente de Mallorca, pero sin pasarse. La presidenta de la diputación, Francina Armengoll, y la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento de Palma, Cristina Cerdó. También estaba la ex alcaldesa, Catalina Ciller. De famosos, Nuria Fergó y el actor Iván Sánchez y su novia, Elia Galera (los dos, actores de «Hospital Central»).

El futbolista Michel prefirió ver a las chicas de Sardá, lo que tampoco tiene mucho mérito. A la hora de Juanjo Oliva fue cuando el «front row» estaba más nutrido. La ministra Elena Salgado (que repetía), Pablo Rivero (ayer que terminaba «Cuéntame»), Raquel Sánchez Silva, Natalia Figueroa (que llegó tarde) y Mónica Cruz con su pelo ahuecado (era el único vestigio semi Winehouse de ayer). Corre la leyenda urbana de que lleva el pelo así de cardado para parecer más alta (como el presidente de Corea del Norte, Kim Jong II). Más gente. Parecía (seguimos con Juanjo Oliva) que hubiera llegado un autobús de Telecinco. A ver, estaba Alberto Herrera (ex chico del tiempo de Antena 3 y actual presentador de «El buscador»), pero también, ahora vamos con informativos, Carme Chaparro, Alejandra Herranz y Ángeles Blanco, la editora y presentadora del informativo matinal de la cadena (o será que he dejado de ver cosas de Schiaparelli y ahora lo que veo son presentadoras de las noticias de Telecinco, lo cual me preocuparía bastante).

Dos «drag queen» alegraron la primera fila de Antonio Alvarado. Pero la gracia estaba en su disparatado y divertidísimo desfile procesional. Y en la veterana modelo Helena Barquilla, que volvió a exhibirse ayer. Caminaba mientras el público le gritaba «guapa, guapa». Pisa morena, pisa con garbo, que un relicario, que un relicario te voy a hacer. Y la chica miraba al tendido cada vez que salía. Al final, cuando se hace el paseíllo, todos iban por parejas menos ella, que seguía recibiendo ovaciones personificadas en su impresionante persona (aunque unos kilos de más no le vendrían mal).

Ovacion (y puesta en pie)también hubo para Ana González. O para Ana Locking, en cuyo estreno estuvo Eloy Azorín. Cuando Ana salió a agradecer los aplausos por su primera colección también se acercó a besar a su novio, sentado en la primera fila.