Christophe Castaner
Christophe Castaner - AFP

Pillan a un ministro de Macron siendo infiel a su mujer con una joven veinte años menor

Christophe Castaner, ministro del Interior, celebró la eficacia de sus policías contra los chalecos amarillos, bebiendo vodka y bailando hasta la madrugada con una señorita en una discoteca frecuentada por solteros acomodados

Corresponsal en París Actualizado: Guardar
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La franquicia de los chalecos amarillos ha favorecido la formación o «restauración» de millares de parejas, precipitando muchos matrimonios, pero la eficacia de los antidisturbios ha provocado una crisis amorosa grave en la cúspide del Estado.

Christophe Castaner (53 años), ministro del Interior, celebró la eficacia de sus policías, gendarmes y CRS (Compañías Republicanas de Seguridad, antidisturbios), la noche del sábado día 9 pasado, bebiendo vodka y bailando hasta la madrugada con una señorita veinte años más joven en «Noto», un famoso restaurante y discoteca frecuentada por solteros acomodados.

Tras el estallido de la crisis de los chalecos amarillos, el 17 de noviembre pasado, las fuerzas de seguridad del Estado han estado en primera línea de combate. El sábado pasado fue un día «glorioso», a juicio de los portavoces del ministerio del Interior: la movilización amarilla fue muy baja, y los antidisturbios se comportaron con una «eficacia implacable».

Contento, feliz, tras la «misión cumplida», el ministro del Interior decidió celebrar la eficacia de sus subordinados en una discoteca muy a la moda. Tras un apresurado refrigerio, Castaner se pasó al vodka con poco hielo, su bebida preferida.

Y, tras dos copazos de vodka, los ojos del ministro se cruzaron con los ojos de una joven desconocida, Clara, veinte años más joven. Castaner confirmó su fama de «ligón empedernido». La pareja estuvo bailando «alocadamente» hasta la madrugada. El ministro había tenido alejado a su servicio de seguridad personal -oficiales de policía, de paisano- pero no pasó desapercibido a varios fotógrafos más o menos aficionados, que inmortalizaron la frenética danza, los abrazos y los besos del ministro con la joven desconocida.

Las fotos han tardado pocos días en publicarse en las portadas de la prensa rosa pasión, «Closer» y «Voici», que sacan una primera conclusión íntima: «Vuela por los aires el matrimonio del Interior, víctima de la celebración del triunfo policial contra los chalecos amarillos».

Castaner forma parte de la guardia pretoriana personal de Emmanuel Macron. Más allá del desliz de un hombre casado, que vive una aparente aventura extra conyugal, las «alegrías nocturnas» del ministro del Interior corre el riesgo de tener un costo político imprevisible.