Pilar de Medina Sidonia
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Pilar Medina Sidonia: «Estoy horrorizada y apenada por la exhumación del cuerpo de mi padre»

La hija de la duquesa Roja y Leoncio González de Gregorio habla con ABC sobre la orden del juez y estos meses de espera

MadridActualizado:

Tras varios meses de angustiosa espera, el próximo 23 de marzo, tal y como se dicta en una orden emitida desde un juzgado de Madrid, se procederá a la exhumación de los restos mortales de Leoncio González de Gregorio y Martí. A las diez y media de la mañana de ese día de primavera, todos los ojos estarán puestos en el panteón que la aristocrática familia tiene en el cementerio situado en el recinto del soriano Palacio de Quintana Redonda, un soberbio edificio levantado en 1757 por Juan Baltasar González de Gregorio y Rodríguez-Carabantes. El que fuera marido de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia, allí fue enterrado en febrero de 2008 y de allí saldrán sus restos para ser analizados en una prueba de adn. Se responde, así, al requerimiento de Rosario Bermudo, sevillana de Écija, de 65 años de edad y residente en la capital de España, quien desde hace años reclama ante la justicia su reconocimiento como hija de Leoncio González de Gregorio.

Según el testimonio de la demandante, ella es fruto de las relaciones extra matrimoniales que mantuvo su madre con el que fuera primer cónyuge de la conocida como «duquesa roja» (el segundo es la secretaria alemana Liliane Dahlmann, casada in articulo mortis con la aristócrata el 7 de marzo de 2008), cuando la madre de Rosario Bermudo ejercía como sirvienta para la familia.

«Repudiada y abandonada»

Según el testimonio de Bermudo, cuando se supo que su madre estaba embarazada de Leoncio González de Gregorio, fue «repudiada y abandonada a su suerte» y terminó casándose finalmente con otro hombre con el que tuvo seis hijos. La madre de Rosario, ya fallecida, supuestamente habría confesado a su hija que su padre era el propio marido de la duquesa de Medina Sidonia.

El despacho de abogados Osuna, que lleva el caso de esta demanda de paternidad presentada por Rosario Bermudo, es el que se ha encargado esta semana de notificar y dar a conocer a los medios esta resolución, que, por cierto, ha pillado totalmente por sorpresa a Pilar González de Gregorio, heredera universal de su padre y quien recibió la noticia a través de una llamada de ABC. «Nadie me ha comunicado nada y me sorprende que la otra parte ya esté al corriente e incluso se notifique con tanta publicidad. Aunque es algo que me esperaba, también pienso que las cosas no serán tan automáticas como parecen, porque hay más circunstancias. En el fondo, no me sorprende, pues si no han querido aceptar mi voluntad y la de mi hermanoJavier (hijo de Leoncio González de Gregorio, nacido fuera del matrimonio y reconocido legalmente con posterioridad y tras un proceso de demanda de paternidad) de someternos a un test de adn para que no hubiera la necesidad de levantar la tumba de mi padre, ya nada me extraña», explica. E insiste que «no entiendo por qué se ha rechazado nuestro adn ni la necesidad de realizar esa exhumación, que me crea un sentimiento de pena y tristeza. A mi padre le quería muchísimo y me resulta muy desagradable que abran su tumba. Es algo que me impresiona y contra lo que estoy luchando.Me gustaría solucionar este asunto por otra vía menos agresiva».

Según la demandante, su madre mantuvo una relación sentimental con Álvarez de Toledo cuando trabajaba como sirvienta en una de sus fincas. Por aquel entonces el «presunto» padre no era mayor de edad y la empleada de hogar era una mujer que le llevaba algunos años y, según se explica en la demanda, «tras quedarse embarazada la despidieron por lo que tuvo que dejar a la criatura al cuidado de sus padres y marcharse de Sevilla en busca de trabajo». Cinco años mas tarde, contrajo matrimonio con otro señor «por el gran amor que sentía por su hija a la que llamó Rosario, pero nunca le ocultaron la auténtica identidad de su padre y de ahí que en el pueblo donde se crió todos la llamaban ‘‘la condesita’’».

¿Por qué ahora?

Lo que Pilar Medina Sidonia no comprende es que si «Bermudo ha argumentado que no comenzó los tramites hasta que murió su padre (oficial) como muestra de respeto, lo podía haber hecho en vida del mío, ya que el suyo falleció en noviembre de 1981 y el mío en el año 2008. Podía haber pedido este test en vida de mi padre y así nos hubiéramos ahorrado un proceso tan desagradable», argumenta. A esto añade que «tampoco ha podido demostrar que no sea hija de su padre (oficial), y eso tendría que haber sido antes que todo», dice. En otros casos similares así es como se ha procedido.

Si los Medina Sidonia no quisieron someterse en un primer momento a un test de adn fue porque «ante las pocas pruebas que había, nos parecía todo un despropósito. Pero en cuanto vimos que el juez daba vía libre a esa orden de exhumación, mi hermano Javier y yo nos ofrecimos», añade desolada. Según el letrado Fernando Osuna, han seguido adelante porque el Instituto Toxicológico «exigía que se hicieran el test los cuatro hijos y si no estaban todos, no lo daban por válido», de ahí que se hayan rechazado esas ofertas.

En patrimonio

En la nota de prensa enviada por los abogados ya se aclara que han investigado y saben que Álvarez de Toledo tenía un gran patrimonio. Lo cierto es que su herencia se repartió entre sus cuatro hijos, siendo Pilar heredera universal; el resto de sus hermanos recibieron la legítima. «No quiero adelantar acontecimientos. Ahora estamos en este proceso y ya veremos cómo acaba, porque ha habido otros casos muy sonados que tras exhumar los cadáveres, las pruebas han resultado negativas», anuncia Pilar.

Lo que pase con la herencia, en caso de que el resultado sea positivo, será otra batalla también larga y complicada, dado que ni las valoraciones sobre el patrimonio que se hicieron hace nueve años son las mismas que hoy, ni los bienes que se repartieron seguirán intactos tras el paso de estos años.