Phil Collins entra en el club de los divorcios millonarios

Phil Collins entra en el club de los divorcios millonarios

POR ANA ASENSIO
Actualizado:

Para enamorarse se necesita algo más que ganas, pero para desenamorarse, sobre todo para las grandes fortunas, sólo hay que tener muchísimo dinero. Y si no que se lo pregunten al cantante Phil Collins, que según publicaba ayer el «Daily Mail»tendrá que pagar a su tercera mujer, la suiza Orianne Cevey, la nada despreciable cantidad de 31 millones de euros. Cifra que es la más alta pagada por una personalidad británica del mundo de la música, superando, incluso, al polémico divorcio de Paul McCartney y Heather Mills, por el que el cantante británico tuvo que desembolsar 30,3 millones de euros para recobrar su ansiada libertad.

Cantidades que marean sólo por el mero hecho de pronunciarse, pero que en realidad están muy por debajo de los primeros puestos del ránking elaborado por «Forbes» sobre «los divorcios más caros de la historia». La ex estrella de la NBA Michael Jordan, ahora retirado, se lleva la palma a la hora de pagar para poner el punto y final a su matrimonio con Juanita Vanoy Jordan, funcionaria bancaria con la que se casó en 1989. La broma le costó la astronómica cantidad de 168 millones de dólares, eso sí, menos de la mitad de las ganancias que acumuló «la estrella» durante su matrimonio, unos 350 millones de dólares.

Al deportista le sigue en este poco envidiado lugar Neil Diamond, que debió entregar 150 millones de dólares a su esposa de 25 años, Marcia Murphey, tras separarse en 1994. «Forbes» dice que ella se quedó con la mitad de la fortuna del compositor de «Solitary Man», pero también recuerda que Diamond afirmó en su día que Marcia valía cada centavo...

El tercer lugar es para el director de cine Steven Spielberg, que se divorció de Amy Irving en 1989, tras cuatro años de matrimonio, y por el que desembolsó alrededor de 100 millones de dólares. Por entonces esa cantidad era la mitad de su fortuna, pero comparada con el patrimonio que el cineasta tiene en la actualidad -estimado en tres mil millones de dólares-, resulta insignificante.

Harrison Ford, amigo de Spielberg y protagonista de una de las sagas más lucrativas para ambos, «Indiana Jones», conoció a su primera esposa, Melissa Mathison, gracias a este cineasta. Tras 21 años de matrimonio, la popular guionista obtuvo unos 85 millones de dólares de Ford cuando el actor la dejó plantada por Calista Flockard, su actual pareja. El también actor Kevin Costner, ganador de un Oscar por «Bailando con lobos», tuvo que poner sobre la mesa 80 millones de dólares para separarse en 1994 de su primera mujer y amor de juventud, Cindy Silva.

Algo menos, 50 millones, pagó James Cameron, director de «Titanic», a Linda Hamilton, actriz de «Terminator», para que lo dejara en paz. Y Michael Douglas, que se casó con Diandra Luker a las seis semanas de conocerla en 1977, desembolsó -21 años después- alrededor de 45 millones de su fortuna para correr a los brazos de Catherine Zeta-Jones.

Unas sentencias de divorcio supermillonarias que, a buen seguro, habrán hecho a más de uno valorar la conveniencia de firmar acuerdos prematrimoniales para no tener problemas en caso de que no se cumpla eso de «hasta que la muerte os separe».

AP

Phil Collins, en 2004 con su tercera esposa Orianne, cuando el matrimonio vivía días de vino y rosas