Belén Esteban, pocas horas antes de casarse con Miguel Marcos
Belén Esteban, pocas horas antes de casarse con Miguel Marcos - GTRES

Belén Esteban, los peores momentos del día de su boda

El primero de los disgustos tuvo lugar apenas unos días antes de la ceremonia

MadridActualizado:

Belén Esteban ha sido la indiscutible protagonista del pasado fin de semana. Tras la mediática boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio, celebrada el pasado fin de semana en Sevilla, la colaboradora estrella de «Mediaset» se dio el «sí, quiero» con su recién estrenado marido, Miguel Marcos, el pasado sábado, en una boda que está generando -aún a día de hoy- una gran repercusión mediática.

Seguramente este día se haya convertido en uno de los más especiales para la colaboradora pero, a pesar de que ella misma reconocía estar en una nube y habérselo pasado de maravilla, hubo ciertos momentos que pusieron la nota más negativa a su gran día.

El primero de los disgustos tuvo lugar apenas unos días antes de la boda, cuando la colaboradora anunció, tras haberlo negado en un principio, que finalmente sí vendería su exclusiva y que el medio elegido iba a ser la revista «¡Hola!». Tras estas declaraciones, fueron muchos los que se le echaron encima, provocando el disgusto y el «enfado» de la colaboradora, tal y como confesó Raúl Prieto, el padrino.

Después, se ha conocido que la Belén Esteban y María Patiño tuvieron un pequeño encontronazo durante la cena de la boda. «Durante los aperitivos me puse a hablar y me olvidé de que tenía que comer. Y en la cena, estaba yo deseando comerme el solomillo, pero los camareros no nos servían hasta que los novios no se sentaran en la mesa. Así que tuve que decirles a Belén y a Miguel que hicieran el favor de sentarse porque yo quería comerme el solomillo», contaba la propia Patiño en «Socialité».

A todo esto hay que sumar el hecho de que los invitados debían dejar sus teléfonos móviles a la entrada de la finca. Por un error de seguridad, los camareros sí portaron los dispositivos durante el evento, algo que provocó el enfado de algunos de los colaboradores.

Por último, y tal y como confirmaba la propia Belén en su cuenta de Intagram, tuvo que denunciar el robo de su identidad después de que le hackearan el móvil, algo que incluso puede poner en riesgo la exclusiva de la boda.