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Ana Obregón, a lo Nicole Kidman

Por BEATRIZ CORTÁZAR
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«De vez en cuando me dais unos palos que... pero en el fondo sé que muchos de vosotros me queréis». Estas palabras sólo podían salir de la boca de la actriz Ana Obregón, una de las pocas mujeres que sigue siendo portada pese al paso del tiempo, de los gustos y las modas, y gracias a una arrolladora personalidad que difícilmente puede pasar inadvertida. Desde que en plena adolescencia Ana se ennovió con el cantante Miguel Bosé, su nombre siempre ha hecho correr ríos de tinta rosa, ya sea por sus declaraciones, ya por sus trabajos, ya por sus amores. La única vez que a Obregón le han hecho daño del que duele, del que deja marca y marca distancias, fue meses atrás con la publicación de aquellas comentadísimas fotografías con Micky Molina mientras mantenían un encuentro amoroso en el interior de un automóvil. Obregón puso el asunto en manos de sus abogados, lograron parar el vídeo que iba a emitirse en cualquier programa y desapareció del mundanal ruido refugiándose de lleno en su último trabajo, la serie de televisión «Ana y los siete», que se acaba de presentar y cuyo primer capítulo se emitirá el lunes. Ahora reaparece cual ave fénix y lo hace en una de sus sonadas «reentrés», vestida a lo Nicole Kidman, peinada a lo Nicole Kidman y maquillada a lo Nicole Kidman. Pero la cosa tenía su explicación. Ana fue la musa y presentadora del DVD «Moulin Rouge» que acaba de lanzarse al mercado, y había que estar a la altura de las circunstancias. Llegó a Joy Eslava en una «limousine» blanca, lució un vestido rojo rubí con labios a juego y escote con destellos de brillos, posó como sólo ella sabe y se ganó al personal confesando lo ilusionada que estaba con su nuevo trabajo en televisión tras lanzar su particular SOS a los productores teatrales, ya que anunció que su única «espinita clavada» era no haber hecho teatro. A poco que se publiquen estas indirectas, más de uno le recogerá el guante y quién sabe si acabará protagonizando la versión teatral de «El graduado», obra que se ha estrenado en Londres y Broadway y que se ha convertido en uno de los éxitos de taquilla. Por el papel de la mujer madura que enamora al jovencito han pasado desde Kathleen Turner a Jerry Hall. Y hablando de amores, de Ana se puede decir que ha sido afortunada en cuanto a la variedad pero todo lo contrario en permanencia. Actualmente no hay nadie a su lado, lo de Molina parece que acabó enfriándose tras el escándalo, y es que, como en su día dijo Sharon Stone y Obregón repitió más tarde, «las más deseadas siempre acabamos durmiendo solas».

Marc Ostarcevic, el más cotizado de las fiestas

Ha recuperado su soltería perdida tras 18 años con Norma Duval y, lo que es la vida, ahora se ha convertido en el hombre más cotizado de las fiestas de sociedad. Antes era el marido de, la sombra de, y ahora Marc funciona por sí solo y, a la vista de cómo se mueve, se nota que le va bien. Sigue sin querer hablar de su ruptura, sigue pidiendo respeto para la vida de Norma y sigue siendo un señor. En cuanto a una reconciliación... nada de nada. Y cada día que pase... menos.

La paciencia de la duquesa de Alba

Todo tiene un límite. Y el de la paciencia de la duquesa de Alba tocó techo el otro día en Sevilla cuando tras almorzar con una amiga en un restaurante se encontró con un montón de cámaras que la perseguían con el único fin de conseguir alguna declaración. La duquesa, que nunca habla de la vida privada de sus hijos, apareció ayer en varios programas de televisión en unas imágenes donde se veía cómo dedicaba un corte de mangas de lo más ducal al grupo que la perseguía. Los que la conocen bien aseguran que tiene un sentido del humor envidiable y vistas esas imágenes seguro que más de uno habrá sonreído y entendido que cuando se pierde la paciencia y una ya no sabe qué hacer para que la dejen tranquila, nada como los gestos para expresar lo que se siente. Aunque tenga que ser un corte.

Carmina cantó en «Tómbola»

Si el otro día fue Ernesto Neyra quien habló en la peña Primera Plana de sus problemas judiciales con Carmina Ordóñez -«vengo aquí porque yo hablo gratis»-, ayer fue Carmina la que también habló en el programa «Tómbola» por donde ha pasado por taquilla en diferentes ocasiones y en donde tendría que hablar de la separación de su hijo Francisco Rivera y la duquesa de Montoro. ¿Y qué dirá de Neyra tras declarar él que todo el asunto de los presuntos malos tratos fue «una gran mentira con un guión escrito por su gente al que ella se prestó y que le han colado a Javier Sardá para su programa prometiéndole altas audiencias?». Continuará.