El numerazo de la familia Janeiro o cómo dar la nota en pleno verano

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Ni las fiestas de Kashogui en sus años de esplendor en Marbella cuando atracaba en Puerto Banus con su barco Nabila escrito en letras de oro, ni las fastuosas bodas vistas en Brunei con todo el exotismo imaginable, ni siquiera las añoradas «soirée» que montaba Jaime de Mora y Aragón donde era imprescindible el disfraz... Qué va. Lo más del verano ha sido la fiesta árabe que han celebrado para festejar el cumpleaños de la madre de Jesulín de Ubrique, Carmen Bazán en donde sólo he echado de menos al patriarca del clan, Humberto Janeiro, que anda deshojando la margarita estos días por saber a quien deja embarazada, si a Angelita o a Camila.

Mientras Humberto se decide, su ex se vistió de mora y se fue de fiesta con sus hijos y sus parejas así como con sus nietas. El reportaje sale esta semana en las revistas y no tiene desperdicio. Hay que ver a la esposa de Jesulín, María José Campanario, interpretada de danzarina del vientre con la barriga al aire. Hace falta valor. Muerta de risa posa la Jesulina con un sujetador de lentejuelas que aumenta el escote (¿serán las lentejuelas o serán las novedades que trae para este verano?) mientras la familia posa al completo con la hija de Belén Esteban (menudo enfado se agarró la madre cuando se enteró que habían posado con la niña).

En fin, cosas de los Janeiro. También montando el circo aparece esta semana en las revistas Nicole Costa, la azafata togoleña madre del hijo del príncipe Alberto de Mónaco, que protagoniza un reportaje a lo top model internacional donde no falta la ropa de alta costura (le queda de pena) ni un tigre en el estilismo. Nicole es todo menos guapa. Entre otras perlas dice que quiere que su hijo tenga una infancia normal (pues con esos posados lo tiene claro) y que no descarta volver algún día con Alberto de Mónaco. La verdad es que Nicole le ha hecho todo un favor al príncipe. Falta saber la opinión de su hermana Carolina.

EN SU PUNTO

BEATRIZ CORTÁZAR