Sofía Vergara y Nick Loeb
Sofía Vergara y Nick Loeb

Nueva demanda de Sofía Vergara en la guerra por sus embriones

La actriz pretende que el caso se resuelva en California, para evitar que su ex se convierta en padre con los embriones congelados

Los ÁngelesActualizado:

A Sofía Vergara (46 años) la vida le sonríe en practicamente todo (es la actriz mejor pagada de la televisión y está felizmente casada con Joe Manganiello)... salvo en la guerra judicial que desde hace tres años y medio libra con su exprometido, Nick Loeb (43), por dos embriones fecundados y congelados cuando aún eran pareja: mientras que la actriz pretende destruirlos, el empresario no ceja en su empeño de mantenerlos vivos para ser padre algún día a través de un vientre de alquiler.

Vergara y Loeb estuvieron juntos durante dos años hasta que terminaron en mayo del 2014. Cuando eran novios, la pareja firmó un documento en el que aseguraban que no utilizarían los embriones sin el consentimiento de la otra parte. Pero en el 2015, un año después de la ruptura, Loeb exigió en los tribunales mantener con vida los embriones congelados y trasladó la denuncia a Luisiana, donde estos son considerados personas jurídicas.

Al parecer, Nick, que, según fuentes cercanas, estaría obsesionado con la protagonista de «Modern Family», habría nombrado a los dos embriones femeninos Isabela y Emma. El empresario asegura que si los embriones no nacen, se les negara su derecho a una herencia que su padre ha dejado ya a su nombre. Vergara, por ahora, ha conseguido detener a su expareja en sus dos intentos de concebir los embriones, pero ella perdió en junio los derechos sobre ellos.

Ahora la batalla legal se recrudece y los abogados de Vergara han exigido que Loeb presente pruebas de su residencia en Luisiana y exigen que el caso regrese a California, donde las leyes están más a favor de la actriz. Loeb presentó en junio una demanda contra la actriz en nombre de Emma e Isabela en Luisana, uno de los estados más ‘pro vida’ y que cuenta con una legislación especial al respecto.

En documentos presentados ante las autoridades, en los que James Carbonnet -el ‘fideicomisario’ de los óvulos fecundados- aparece como el demandante. Afirman que Emma e Isabela han sido privadas de heredar un fideicomiso creado para ellas en Luisiana para pagar su educación y sus cuidados médicos, al no habérseles permitido nacer. La intención de Nick Loeb es conseguir que se le entreguen los embriones congelados para que sean implantados en una madre subrogada, y permitir así que ambas niñas se beneficien del fideicomiso. En la última sentencia del mes de junio el tribunal de Luisiana anuló los derechos como madre de Vergara y la ha obligado a pagar los costos legales de su enfrentamiento.

Un nuevo intento

La estrella de «Modern Family» acaba de presentar esta semana una demanda contra Loeb en California en un intento desesperado de conseguir restaurar sus derechos, pidiendo que Loeb presente ante el juez la documentación necesaria que confirme que es un residente legal de Luisiana. Según los documentos que acaba de obtener el portal de noticias «TMZ», Vergara asegura que Nick se mudó a Plaquemines Parish con el único motivo de pelear su causa en los tribunales, pero, aunque su residencia legal esté allí, su residencia física continua en Los Ángeles. De hecho, los abogados de Vergara piden a Loeb que muestre recibos de supermercados o información bancaria que asegure su vida en Luisiana.

La actriz no quiere hablar con los medios por el momento, pero suplica al juez que traslade el juicio a Los Ángeles porque esta venganza de Loeb contra ella podría desembocar en la ruina de su matrimonio con Joe Manganiello. Por su parte, los abogados de Loeb aseguran que alquiló un apartamento en Plaquemines Parish y está registrado para votar en la ciudad. Lo que no pueden decir son los días al año que pasa en la propiedad. El abogado habría creado dos sociedades para Emma e Isabela que podrían complicar aún más la batalla legal de Sofía porque las niñas podrían adquirir el derecho de ser concebidas en contra de la voluntad de la colombiana.