Nike se mete en política y planta cara a Trump

Colin Kaepernick, símbolo de las protestas de los jugadores de la NFL que el presidente de EE.UU. ha combatido, es uno de los rostros de su nueva campaña. Nike se enfrenta ahora a un boicot

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

Arthur Ashe, la pista central del US Open de tenis, dedicó una ovación en pie a Colin Kaepernick cuando su rostro apareció en las pantallas gigantes del estadio. Kaepernick ha sido un buen ‘quarterbacks’ -el mariscal de campo, el jugador por el que pasan todos los balones en fútbol americano- en los San Francisco 49ers de la NFL. Pero ahora es mucho más que eso: se ha convertido en un símbolo que divide a EE.UU. Y Nike, la mayor marca deportiva del país, se ha puesto de su lado.

En el verano de 2016, durante un partido de pretemporada, Kaepernick decidió sentarse durante el himno de EE.UU. La costumbre, que respetan desde los jugadores a los acomodadores del público, es estar de pie mientras si interpreta, muchos con la mano derecha en el corazón. «No me voy a poner de pie y mostrar respeto por la bandera en un país que oprime a los negros y a la población de color», explicó después Kaepernick, en medio de una oleada de casos de abusos de la policía contra la minoría negra.

Desde el primer momento, su actitud escandalizó a muchos. En EE.UU., la interpretación del himno y el respeto a la bandera están relacionados de forma íntima con el respeto a los miembros del ejército. Para muchos, una afrenta al himno es un insulto a las vidas que se juegan en el frente. Kaepernick, que es mulato, aseguró que su sentada no tenía nada que ver con el respeto a los militares y cambió su protesta a hincar la rodilla en el suelo durante el himno. Muchos jugadores de la NFL -cerca del 80% son negros- empezaron a seguir su ejemplo y las protestas se convirtieron en un debate nacional.

Donald Trump, que entonces estaba en plena campaña electoral, se lanzó en la polémica a tumba abierta. Desde entonces, como en otros asuntos -con el mayor ejemplo en los disturbios de Charlottesville hace un año- el presidente de EE.UU. ha agitado el asunto para contentar a sus bases a costa de aumentar las tensiones raciales que sobreviven en el país. «¡Echad a esos hijos de puta del campo!», dijo hace un año en un mitin sobre los jugadores que protestaban el himno. «No deberían estar en el país»; sugirió en una entrevista en Fox News. Sus tuits con presiones a la liga y los propietarios de los equipos para acabar con la práctica han sido frecuentes. Kaepernick perdió su trabajo en los 49ers y, a pesar de ser un ‘quarterback’ consistente, nadie le quiere fichar, ni para el banquillo. El pasado mayo, la NFL emitió una orden en la que establecía que los jugadores deberían estar de pie durante el himno o quedarse en el vestuario mientras se interpreta. Varios han desobedecido este verano en los partidos de pretemporada.

El primer partido de esta temporada de la NFL se disputa el jueves y Nike, el gigante deportivo de EE.UU., ha dado un paso adelante en el debate: este martes ha emitido su campaña para el trigésimo aniversario de su lema ‘Just Do It’. Incluye el rostro de Kapernick con la leyenda «Cree en algo. Incluso si significa sacrificar todo». Un sector de la sociedad estadounidense ha reaccionado con furia y la etiqueta ‘Boicot a Nike’ es ‘trending topic’ en Twitter. En el fútbol americano ya no solo chocan los cascos y las protecciones de los jugadores; también las identidades cada vez más polarizadas del país.