Levi Dylan, durante el desfile
Levi Dylan, durante el desfile - EFE

El nieto de Bob Dylan prefiere las pasarelas a los escenarios

Levi Dylan, de 22 años, desfiló para Dolce & Gabanna en la Semana de la Moda de Milán

MADRIDActualizado:

Si la incipiente carrera sobre la pasarela de Levi Dylan resulta tan fructífera como la de su abuelo y su padre en la música, el mundo de la moda está de enhorabuena. Aunque aún resulta prematuro hablar de éxitos y trayectoria, el nieto de Bob Dylan ha debutado como modelo por todo lo alto, a sus 22 años, durante un desfile de Dolce & Gabanna en la Semana de la Moda de Milán, que se clausuró el pasado martes. Siendo objetivos, al hijo mayor de Jakob Dylan, el cantante de The Wallflowers, y la actriz Paige Dylan, le sentaba como un guante la gabardina oscura cruzada que la marca italiana le asignó para el show. Y es que atendiendo a la genética de sus progenitores lo raro habría sido lo contrario.

Dylan no fue el único «hijo de» que captó flashes y halagos durante el desfile. El joven compartió protagonismo y pasarela con todo un elenco de adolescentes con apellidos «ilustres»; Rafferty Law, el adolescente de 20 años del actor Jude Law; Brandon Lee, el vástago de Pamela Anderson; o Presley Gerber, el hijo de 17 años de Cindy Crawford. Con unos padres así, los currículums y cartas de presentación sobran. La nota española del desfile la puso el estilista Pelayo Díaz.

Chico de revista

Aunque ésta es la primera vez que Levi Dylan se sube a una pasarela, su rostro no resulta ajeno en las redacciones de algunas de la publicaciones de moda con más caché. El joven ha protagonizado extensos reportajes fotográficos en revistas como «Wonder Magazine» y «Vogue Italia».

También ha coqueteado con la música. Toca el bajo y la guitarra, pero nunca vio su futuro en este mundo que tantas glorias les reportó a su padre y sobre todo a su abuelo, reconocido con un Premio Nobel. «Abandoné la música, todavía me gusta tocar pero es demasiado difícil ganarse la vida así. Creo que fue una decisión madura», aseguró a la revista «The Cut».

Y en ese impasse, mientras dilucidaba a qué se dedicaría en la vida, apareció su novia, la fotógrafa de moda Alana O’Herlihy, para mostrarle el camino. Poco a poco se fue interesando por el mundo de las pasarelas y los shootings. Fichó por la agencia norteamericana Next Management, con la que este periódico se puso en contacto, aunque prefirieron no comentar nada sobre la carrera de su representado. El apellido Dylan pesa demasiado en el book de modelos de la agencia para airear cualquier detalle, por nimio que sea, sobre el «nietísimo» del trovador rebelde.