Nicole Kimpel posa para ABC, durante la entrevista en Barcelona
Nicole Kimpel posa para ABC, durante la entrevista en Barcelona - INÉS BAUCELLS

Nicole Kimpel: «El infarto de Antonio fue una señal para ralentizar su vida»

La financiera holandesa desvela a ABC cómo se plantea su futuro junto al actor malagueño: «La idea es ir a otro ritmo, estamos en ello»

MARÍA GüEL
BARCELONAActualizado:

Nunca estudió español de manera académica, pero se defiende a las mil maravillas en la lengua de Cervantes. En cualquier caso, no importa en cuál de los siete idiomas que conoce se exprese, porque Nicole Kimpel (Holanda, 1981) es de esas mujeres que cautiva a su interlocutor en cuestión de segundos. ¿Sus armas? Su penetrante mirada color esmeralda, su perenne sonrisa y esa cierta gracia andaluza que parece haber hecho suya desde que hace tres años comenzara su relación con nuestro actor más internacional, Antonio Banderas. Se conocieron en una fiesta, en el marco del Festival de Cannes de 2014, cuando el intérprete aún seguía casado con Melanie Griffith, pero su matrimonio ya hacía aguas desde hace meses. Antonio sacó a bailar a Nicole y también a su hermana gemela Barbara. Y a pesar de que ambas comparten ese mismo físico espectacular, el malagueño sabía desde el primer instante de quién se había quedado prendado. «El corazón me dio un vuelco», ha declarado Banderas. Ahora, es ella la que recuerda cómo se fraguó esa relación y cómo afrontan una nueva etapa tras el ataque al corazón que sufrió su novio. Lo hace durante una entrevista en exclusiva con ABC en Barcelona, donde ha recalado como como invitada de honor de la firma Pronovias. Vestida con un espectacular vestido de noche de lentejuelas, responde a las preguntas con suma atención.

¿Quién le presentó a Antonio Banderas?

Unos amigos comunes, en el Festival de Cannes de hace tres años. Él estaba en crisis con Melanie Griffith y empezamos una amistad muy bonita que fue evolucionando.

No podemos pasar por alto que está en Barcelona de la mano de Pronovias, firma especializada en moda nupcial. ¿Tiene planes de boda con Antonio?

Yo me siento casi casada. Estamos muy felices juntos y ya convivimos, pero no descarto los planes de boda.

¿Qué es lo que más le gusta de él?

Me gustan muchas cosas. Es un hombre muy especial y me entiendo muy bien con sus amigos y con su familia. Tengo mucha suerte de estar a su lado y de congeniar con su mundo.

Usted ha vivido en siete ciudades y ha hecho la friolera de veintiséis mudanzas, así que no le altera vivir entre Londres y Málaga. ¿Qué le gusta más de estas ciudades tan dispares?

Londres es muy internacional y dinámica y tiene una oferta cultural y gastronómica que no se acaba nunca. Además, tiene muy buenas conexiones con todo el mundo. Málaga es muy diferente: el tiempo es increíble y la gente es muy cálida. Sin duda, es la tierra de Antonio y donde está más a gusto. En los últimos años, la ciudad está cambiando mucho con el nuevo alcalde, que está peatonizando el centro. Antonio está trabajando duro para conseguir abrir un teatro en Málaga y eso le implicará más con su ciudad. No olvidemos que también tenemos una casa fantástica en Marbella, donde el ambiente es muy internacional y turístico.

¿Qué platos de la cocina española le gustan más?

Me encantan las tapas, pero Antonio hace una paella sin marisco riquísima; siempre sin marisco, porque yo soy alérgica. Nuestro problema es que pasamos mucho tiempo en hoteles y es complicado comer sano cuando viajas mucho. Aunque procuro comer muy healthy, lo que de verdad me vuelve loca es el chocolate. Mi padre y mi hermana gemela viven en Suiza y cada vez que voy a verles me compro el mejor chocolate del mundo.

Acaba de pasar la Semana Santa y las procesiones siempre impresionantes. ¿A usted le gustan?

Es mi tercera Semana Santa en España y este año han venido mi madre y mi hermana. Es un ambiente increíble que hay que vivirlo.

Antonio tiene una agenda vértigo. ¿Cómo ha encajado el ataque de corazón del pasado 26 de enero?

Fue un gran susto. Ahora está bien y se cuida más que antes, combinando deporte y comida sana. Pero creo que fue una señal para ralentizar su vida. Aunque la semana que viene empieza el rodaje en Andalucía de la película americana «Life Itself», la idea es trabajar a otro ritmo. Estamos en ello.

Mucho se ha hablado de Antonio como alumno de la Central Saint Martins, donde estudia moda, pero poca gente sabe que ustedes van a clase juntos. ¿Cómo llevan compartir pupitre?

En clase nos llevamos muy bien. Ahora estamos recibiendo unos créditos intensivos, que se pueden combinar con nuestra agenda. Yo había desfilado con mi hermana en varias pasarelas y siempre me ha gustado mucho la moda. Pero ahora estamos centrados en el proyecto de Antonio Banderas Design, una firma de ropa masculina que salió a la venta el pasado verano y que creemos que tiene mucho recorrido. En este negocio, Antonio lleva más el diseño y su hermano y yo estamos en la parte financiera.

Hablando de familia, usted también tiene vínculo profesional con su hermana gemela, Barbara Kimpel. ¿No resulta difícil trabajar con una hermana?

Yo trabajé para Lombard Odier, uno de los bancos suizos privados más importantes y después en la compañía americana Merrill Lynch, pero desde 2009 soy independiente y llevo con mi hermana Barbara temas de inversión con un network internacional. Somos algo así como una oficina familiar.