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El neorromanticismo de Luisa Beccaria

La diseñadora del vestido de novia de Lady Gabriella Windsor se caracteriza por sus líneas femeninas y principescas

MadridActualizado:

Los vestidos de Luisa Beccaria, de corte femenino, romántico y principesco, parecen en ocasiones sacados de otras épocas, casi tan antiguas como el linaje familiar de la propia Luisa, que se remonta al siglo XIV. Lady Gabriella Windsor escogió uno de ellos para su boda unos días atrás. Descubrimos cómo se forjó la carrera de esta creadora tan afamada en Italia.

Luisa Beccaria nació en Milán en 1956, en el seno de una familia de antiguo linaje. Es descendiente de Cesare Beccaria, un escritor y jurista insigne del siglo XVIII y de Giulia Beccaria, la que fue madre de Alessandro Manzoni, escritor, poeta, político y novelista del siglo XIX. Desde niña, Luisa recuerda dibujar compulsivamente trajes de noche de grandes faldas abullonadas. Su entorno familiar favorecía la cercanía a la poesía, el arte y la naturaleza. Y todo esto configuró ese estilo tan personal y tan femenino que la cataloga actualmente y según sus palabras como una soñadora contemporánea.

Aunque estudió empresariales, en su tiempo libre creaba prendas para sí misma, ya que debido a su ligera complexión, le costaba trabajo encontrar ropa de su gusto. En 1984 expuso algunas de sus creaciones en la galería de arte de Piero Fornasetti en Milán, vendiendo todo de inmediato. Esto la impulsó a dedicarse más a fondo a la moda. Unos años más tarde se casó con un aristócrata siciliano, Lucio Bonaccorsi, con quien ha tenido cuatro hijos. Desde entonces, sus desfiles han brillado por su refinamiento y feminidad, y casi siempre han tenido lugar en localizaciones atípicas y originales.

Entró en el mundo de la Alta Costura italiana en 1991, siendo entonces invitada a participar en la semana de la Alta Moda de Roma. Dos años después, entró a formar parte de la Chambre Syndicale de la Couture en París, junto con Valentino y Versace. Desde entonces ha ampliado su mercado a los cinco continentes, dando a conocer no solo sus líneas de costura sino las de prêt-à-porter. Entre sus clientas están Máxima de Holanda, para quien ha diseñado varios vestidos de gala, la princesa Mary de Dinamarca, Sarah Jessica Parker, Angelina Jolie, Nicole Kidman, Kate Winslet e incluso Madonna.

Desde hace unos años, su hija mayor, Lucilla Bonaccorsi, colabora con Luisa y comparte las labores creativas. Fue Lucilla la responsable de tratar con Lady Gabriella Windsor para la elaboración de los vestidos que encargó para el día de su boda, uno el de la ceremonia religiosa y otro el de la fiesta posterior. Lady Gabriella había admirado sus delicadas creaciones en la tienda milanesa de la calle Formentini y soñaba con encargarle su vestido de novia algún día. El modelo, de larga cola, llevaba encaje de Valencienne crudo y varias capas de tela en organza y tul de color más tomado para otorgarle un cierto tono rosado al conjunto. El velo, rematado por la tiara rusa de la abuela paterna de «Ella» Windsor, era de seis metros y estaba compuesto de varias capas de tul superpuestas.

Del taller y la tienda de Luisa Beccaria y Lucilla Bonaccorsi salen prendas a todos los países del mundo y a sus puntos de venta multimarca, como Barney’s en Nueva York y Tokio. Ellas, y sus clientes, clasifican ese carácter femenino de sus piezas salido de un mundo onírico, como el estilo «neoromántico». Una definición que se ajusta a la realidad.