Las Navidades de nuestros famosos

ROSETA DEL VALLE
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Trabajando, en familia y ante la mesa, con un punto de melancolía, con pueril ilusión, como el «Grinch»... Las grandes fiestas exigen grandes celebraciones. Y, en estos días, pueden ocurrir milagros a lo «¡Qué bello es vivir!». Incluso que familias rotas se unan con la emotividad de estas fechas. Tal parece ser el caso de las Princesas de Mónaco, Carolina y Estefanía, tan distantes otrora y cada vez más unidas, al menos de cara a la galería. Quizá la enfermedad del Príncipe Rainiero haya tenido mucho que ver en esta «reconciliación».

Otros príncipes, éstos de Noruega, regresan a casa por Navidad, como tantas otras familias. El príncipe Hakoon de Noruega y la princesa Mette-Marit no pudieron resistir la tentación de, nada más llegar a Oslo, acudir a ver actuar en directo a su hermana Marta Luisa, ahora más conocida como la «Princesa pop». En la playa y en la nieve. Una Navidad de contrastes será la de Antonio Banderas y Melanie Griffith. Pasados los cíclicos rumores de separación (no pasa un mes sin que tengan que desmentir distanciamientos y crisis) disfrutarán estas fiestas en Los Ángeles, con sus hijos Stella del Carmen, Dakota y Alexander. De allí se trasladarán a las montañas de Colorado, para recibir el Año Nuevo esquiando en Aspen. Así, con el cambio de rutina, esperan recobrar fuerzas (o perderlas definitivamente).

Isabel Preysler esperaba una visita muy especial de Estados Unidos, que finalmente no será y tendrá que tomar los Ferrero Rocher sin su nieto, Alejandro. El hijo de Chabeli es demasiado pequeño para realizar un viaje tan largo, y los médicos han recomendado que espere un poco más antes de conocer la tierra de su madre y su abuelo.

Otra Isabel (Pantoja) despedirá el año actuando en el casino de Estoril. También en Portugal actuará en la misma fecha su ex amiga María del Monte. Ambas juntas, pero no revueltas.

Por su parte, Paloma Lago, como buena gallega, regresa a su tierra, donde tiene a toda su familia paterna. Allí, de una forma u otra arrimará el hombro para echar una mano a los damnificados por la marea negra del «Prestige». Unas Navidades solidarias.

Las fiestas navideñas serán también eminentemente solidarias para los chicos de OT-1, volcados en incentivar que la gente apadrine niños del tercer mundo. De paso ocupan mucho espacio en el papel cuché y regresan al «prime-time», que últimamente tenía a algunos muy olvidados y sustituidos por la nueva cosecha de OT-2.

Como el «Grinch» (ese bicho que odia la Navidad). Así es como afronta estos días María Jiménez, que ha tenido un año de lo más movido, tanto en el plano profesional como en el personal.

Mientras que unas odian la emotividad de estos días, otras, como la duquesa de Alba, las vive muy intensamente. Cayetana reunirá a los suyos el día 24. En torno a la mesa habrá alguna ausencia destacada, pero la alegría de sus nietos la recompensará. Para su hija, Eugenia, no serán las primeras Navidades que pasará sin Francisco Rivera, porque juntos estarán con el fin de que su hija pequeña no «echa en falta a alguien» una noche tan especial ¿Reconciliación a la vista?

Concha Velasco vive estos días como si fuera una adolescente, «loca de amor» por su marido, Paco Marsó, y, tras superar una crisis larga y difícil, dice adiós a los malos tiempos.

Norma Duval, que está deseando cerrar cuanto antes su particular «annus horribilis», empezará el año sobre el escenario, por ello, sus peculiares fiestas las ¿disfrutará? entre el teatro y el puente aéreo.

En familia, junto a su madre y sus hermanos disfrutará del turrón Victoria Vera, mientras que para el Año Nuevo prevé mover el esqueleto hasta que no le queden fuerzas.

También bailando, pero de alegría por haber superado su enfermedad «y llegado a los 40», celebrará Mariam, hija de Adolfo Suárez, estas fechas tan señaladas.

Preocupados. Así es como tendrá que pasar estos días la familia de Manolo Escobar, que recientemente tuvo que volver a ser ingresado por los problemas que arrastra después de la delicada intervención a la que fue sometido.

Un punto de amargura tienen estas fiestas para Carmen Sevilla, ya que es cuando más se acuerda de su marido, Vicente Patuel. Sin embargo, cuenta con el cariño de su hermano y de su hijo y su nuera, con quienes pasará la Nochebuena y la Navidad.

La separación de Manuel Díaz, el Cordobés no le va a amargar las fiestas. Sólo sabe que tomará mazapán, aunque ni con quién ni dónde (o al menos eso dice). Eso sí, muy feliz después de rehacer su vida junto a Virginia Troconel. También feliz y con nuevo compañero, Vicky Martín Berrocal estará, junto al árbol y el belén, en Sevilla, con su familia. En ambos casos, ya se sabe, un clavo con otro sale.

Marta Sánchez y su marido, Jesús Cabanas, pasarán sus días más felices por partida doble: sus primeras Navidades de casados y la celebración de su próxima paternidad. En el mismo caso se encuentran Jesulín de Ubrique y María José Campanario, que ya han brindado, con exclusiva, por el nuevo año.

Ana Obregón vuelve a la casa de «Ana y los siete» por Navidad y al nuevo año le pide nada más y nada menos que «un marido y una hija». Pues va a tener que darse prisa.

Y más de una copita de cava se tomará Pilar López de Ayala, nuestra burbuja dorada del año en el «spot» que marca, con permiso del Corte Inglés, el comienzo de las fiestas.

Pero hay otra cara de la moneda, con muchas historias sin final feliz. Entre ellas, este año se hablará sobre todo de las Navidades negras de aquellos a los que se las ha teñido la triste marea del «Prestige». Habrá años mejores.