Los náufragos económicos de «Supervivientes»

Históricos del mundo de la televisión y el papel cuché, sobre estos seis concursantes pesan embargos de propiedades y litigios en los juzgados

Supervivientes: Isabel Pantoja ya no es la favorita de la audiencia de Supervivientes; Violeta, primera salvada

MADRIDActualizado:

Jorge Javier Vázquez (48 años) recordó el jueves, durante el estreno de «Supervivientes», que en 2011 Isabel Pantoja (62) le expresó su deseo de concursar en el programa. Ocho años han pasado desde entonces y a la tonadillera se le iluminaba la cara mientras recordaba aquella cena. Y es que el jueves Pantoja veía cumplido su sueño, pero también el de más de 4 millones de españoles que siguieron la puesta de largo del programa: Pantoja hizo historia en la televisión al lanzarse al agua desde el helicóptero y poniendo un pie en Cayo Cochinos como superviviente. Ayer, en Mediaset hacían números y la noche del jueves ya les había salido rentable, ya que supuso el mejor estreno en la historia de «Supervivientes» con una cuota de pantalla del 36,5 por ciento.

Pero si en la vida solo bastasen los sueños, la existencia se convertiría en una espiral de momentos happy flower. Y, como ya se recogía en estas páginas la semana pasada, las aspiraciones en «Supervivientes» de la tonadillera no son solo aventureras, también existe una necesidad por liquidar sus deudas económicas.

Unos problemas de liquidez que han puesto en riesgo su finca de Cantora, que heredó, junto a su hijo Kiko Rivera (35), del difunto Paquirri. Sobre su trinchera -de la que es propietaria de un 52,40 por ciento, frente al 47,60 de su hijo-, pesan embargos que ascienden a más de 4 millones de euros. Esta cantidad se entiende si uno se remonta a los años de Pantoja previos a su ingreso en la cárcel de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) para hacer frente a un delito de blanqueo de capitales.

La tonadillera pidió entonces una hipoteca de 2,7 millones de euros avalada con la finca. Las cosas no le fueron bien y tuvo que solicitar un periodo de carencia para disponer de más tiempo para devolver el dinero. En 2014, cuando ingresó en prisión, hipotecó la finca por un valor de 1.100.000 euros en favor de la Agencia Tributaria. Y, a finales del año pasado, sobre la finca había dos solicitudes de embargo, una para saldar deudas de Kiko y otra por las de Pantoja, que ascendían a 400.000 euros. Así, la deuda que existe sobre Cantora es de unos 4 millones de euros. Razón por la que Kiko Rivera y su mujer, Irene Rosales (28), participaron en «Gran Hermano Dúo» y ahora su madre ha firmado con Mediaset un contrato de 2 millones de euros -por dos años y tres programas-, cuya primera parada es Honduras.

Poco antes de lanzarse desde el helicóptero, Pantoja se reencontró con quien fue su íntima amiga durante años: Chelo García Cortés (67). Llevaban sin hablar seis años y en Madrid, desde el plató de «Superiviventes», Kiko, Isa Pantoja (23) y la pareja de Chelo, Marta Roca, aplaudían un frío abrazo que podía ser el inicio de su reconciliación.

Quien también lo celebró, incluso derramó alguna lagrimilla, fue la colaboradora de «Sálvame». Chelo llevaba años suplicando por ir al programa y en Mediaset le han concedido su mayor anhelo cuando más lo necesita. Según cuenta «Lecturas», la situación económica de Chelo es extrema: sus deudas con la Agencia Tributaria ascienden a 1,4 millones de euros y tiene embargado hasta el 70 por ciento de su sueldo. Sobre la mitad de su dúplex en Castelldefels (Barcelona) pesa una solicitud de embargo. La otra mitad es de Marta Roca, quien se ha visto obligada a salir de su anonimato para entrar en Mediaset y así poder llevar algo de dinero a casa.

Nervios por la altura

Chelo y Maribel -como llama Jorge Javier a Pantoja- compartieron también el trayecto en el helicóptero. La artista se durmió en el viaje mientras a Chelo le comían los nervios.

A Toñi Salazar (56), sin embargo, le pudo el miedo. Parecía imposible que llegase a tirarse al mar. Su hermana Encarna (58), la otra pata de Azúcar Moreno, ya no sabía qué decirle. Ni siquiera la «amenaza» de Jorge Javier de no concursar si no se lanzaba sirvió de algo. Las hermanas cobran un caché semanal de 12.000 euros por estar en «Supervivientes». Tal y como cuenta la revista «Corazón» en el número de este fin de semana, será precisamente a Toñi a quien se le embargue su caché hasta llegar a los 18.000 euros, que es la deuda que tiene con la abogada Teresa Bueyes por varios procedimientos legales. Descontando impuestos y gastos de representación, Toñi deberá permanecer al menos un mes en Cayo Cochinos para volver a España libre de deudas.

Se ha hablado mucho de los problemas de liquidez de Carlos Lozano (56). Decían que tenía una sociedad en números rojos y que vendía su casa de Navacerrada para hacer frente a sus deudas, pero desde su círculo más cercano desmienten estas informaciones a ABC: «Carlos ha ganado mucho dinero durante toda su vida y a ahorrado mucho. Sigue viviendo en su casa de Navacerrada y no tiene apuros económicos. Va a Honduras a disfrutar».

Los intereses de Colate Vallejo-Nágera (47) aparentemente son parecidos. Según su entorno, al ex de Paulina Rubio (48) «le gusta mucho el formato del programa y le apetecía disfrutar de esta experiencia». Sin embargo, en 2017, en una entrevista a ABC ya dijo que su situación financiera era muy complicada porque se había gastado todos su ahorros en abogados por los litigios que mantenía contra la cantante. Unos contenciosos que parece que no terminan, porque un día antes de viajar a Honduras Rubio presentó una demanda contra él en Miami por haberle ocultado el paradero de su hijo Nicolás (8). Colate atribuyó este movimiento de Paulina al afán de la cantante por desestabilizarle.

Cada semana en la isla les supondrá a estos seis históricos de la televisión y el papel cuché una ristra de ceros en su cuenta corriente. Incomunicados allí, solo les queda convivir (casi nada) con otros doce famosos de segunda.