Carlota Casiraghi y Dimitri Rassam
Carlota Casiraghi y Dimitri Rassam - BORDE-JACOVIDES/ BESTIMAGE

Mutismo en Mónaco ante la boda de Carlota Casiraghi

Fuentes oficiales de Palacio ni confirman ni desmienten la supuesta celebración del enlace

MadridActualizado:

«Lamento informarle de que no tenemos ninguna información al respecto», así de contundentes responden a este periódico desde la oficina de prensa del palacio de Los Grimaldi dirigida por Nicolás Saussier. Desde la revista francesa «Paris Match» tampoco han oído nada, ni dan por seguro que hoy en Mónaco se celebre el enlace entre Carlota Casiraghi y su novio Dimitri Rassam. «Nos estás informando del evento», desliza Délia Kriel, redactora de «La Gazette de Mónaco», uno de los periódicos centenarios del principado al ser preguntada por el enlace.

El pasado mes de abril la revista «People» apuntó a que la pareja se daría el «sí, quiero» en junio en la Saint-Remy de La Provenza, el pueblo francés donde Carolina y sus hijos se refugiaron tras la trágica muerte de su marido, Stéfano Casiraghi. Esta semana la revista «¡Hola!» en su portada se atrevía a poner fecha a esta unión que según sus fuentes tendría lugar hoy sábado en los salones de Estado del palacio de los Grimaldi, donde se casaron sus abuelos los príncipes Rainiero y Grace y su madre Carolina. Al parecer la pareja, también podría aprovechar la ceremonia para bautizar a su hijo Bathazar, de siete meses. No será una boda religiosa, porque el joven Dimitri, no tiene la nulidad de su primer matrimonio con la modelo rusa Masha Novoselova, con la que tuvo una hija, Darya, de siete años. Por lo que es probable que la bella Carlota no luzca el clásico vestido blanco. La ceremonia civil seguiría las normas monegascas; la pareja se prometerá fidelidad, apoyo y lealtad, ante la atenta mirada de una reducida lista de invitados, a juzgar por el secretismo con el que se ha organizado todo. A continuación, está previsto, según la revista «¡Hola!» un almuerzo que o bien podría celebrarse en los salones o en los jardines privados del palacio, aprovechando el buen tiempo.

Carlota y Dimitri se conocieron hace dos años y medio en una cena con amigos. Aunque sus respectivas madre, Carolina y Caroline Bouquet eran viejas conocidas con unas vidas muy paralelas. El joven estudió Historia en la Soborna aunque decidió seguir los pasos de su padre y dedicarse a producir películas. Entre su palmarés algunos títulos reconocidos como Escobar: Paraíso Perdido o El Principito, basada en la famosa novela homónima y con el que obtuvo un César en 2015.

Festival de Cannes

Precisamente la última vez que se vio a la pareja juntos fue hace unos días en el Festival de Cine de Cannes donde la princesa monegasca triunfo con sus estilismos. El más comentado un jumpsuit corto de inspiración vintage de Saint Laurent valorado en 5.000 euros con el que se paseó por la alfombra roja. Allí coincidió con su ex pareja el actor Gad Elmaleh, y padre de su hijo Raphaël, de seis años. Ambos evitaron saludarse. Las diferencias en cuanto a la educación de su hijo, les ha alejado. Los futuros novios tampoco quisieron posar juntos. Muy celosos de su intimidad aún están dolidos con las informaciones que el pasado mes de enero aseguraban su ruptura. Una noticia que ellos mismos se encargaron de desmentir a golpe de comunicado en el que aseguraban que era un rumor sin fundamento y que iban a emprender medidas legales contra la revista que lo había difundido.

Nadie se atreve a hablar del enlace, ni siquiera desde palacio se comprometen a enviar imágenes oficiales. La agencia internacional Gettyimages distribuía ayer un correo a los medios abonados informando de que el evento iba a ser totalmente privado y por lo tanto no tenían una planificación de cobertura. En caso de tener fotos oficiales las harían llegar como de costumbre a través de su web. Es cuestión de horas que salgamos de dudas y sepamos si el anillo de oro con un brillante grande con el que Carlota deslumbró a todos hace unas semanas en el Baile de la Rosa era la primera señal de que el compromiso ya era oficial.